La propuesta de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum ha generado una intensa discusión en la Cámara de Diputados. Reginaldo Sandoval Flores, coordinador del Partido del Trabajo (PT), ha dejado claro que su bancada no apoyará ningún retroceso en la democracia, advirtiendo sobre el riesgo de un posible regreso a un sistema de partido único. Aunque la iniciativa aún no ha sido presentada oficialmente, Sandoval ha expresado sus preocupaciones sobre los cambios que se rumorean, los cuales, según él, podrían alterar profundamente el acceso a los diputados de Representación Proporcional, debilitando así a los partidos políticos.
El líder del PT subrayó que su oposición no se debe a las listas plurinominales o a recortes de recursos, sino a la necesidad de preservar la democracia en México. “No vamos en el retroceso a la democracia”, enfatizó Sandoval, haciendo un llamado a la unidad de la Cuarta Transformación (4T), aunque reconoció que estos debates podrían ocasionar fricciones internas.
Por su parte, Carlos Puente Salas, coordinador del PVEM en San Lázaro, también se mostró cauteloso, indicando que su partido retendrá cualquier posicionamiento hasta que se conozcan todos los detalles de la reforma. Considera positivo que se revise la iniciativa antes de su votación final, para evitar errores que ya han sido señalados por la presidenta.
En un contexto más amplio, Alfonso Ramírez Cuéllar, diputado y vicecoordinador de Morena, aclaró que la iniciativa electoral no se presentó en la fecha prevista porque se decidió retirar varios temas controversiales inicialmente propuestos por la Comisión presidencial. Esto incluye asuntos como la revocación de mandato y la eliminación del fuero constitucional, además de una reforma integral de ambas cámaras del Congreso y cuestiones salariales de diputados a nivel estatal y federal. La intención ahora es desglosar los cambios en porciones, comenzando con la materia electoral antes de abordar los restantes temas.
Ricardo Monreal, líder de los diputados de Morena, reconoció que está cada vez más complicado obtener el apoyo de sus aliados para aprobar la reforma con la mayoría calificada necesaria. Las declaraciones de los aliados respecto a sus posturas indican que el consenso es difícil de alcanzar, aunque Monreal mantiene la esperanza de que estos desacuerdos son simplemente un “desarreglo temporal”.
La dinámica en la Cámara de Diputados sobre la reforma electoral subraya la fragilidad del consenso en el ámbito político mexicano, a pocos meses de un periodo electoral clave. La situación continúa desarrollándose, con la expectativa de que se presenten cambios significativos en el sistema electoral del país. La fecha clave que marca estos acontecimientos es el 3 de marzo de 2026, y se espera que las negociaciones continúen intensificándose en los días venideros.
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