En un movimiento significativo para fortalecer la cooperación bilateral, el representante comercial de la Casa Blanca, Jamieson Greer, dio a conocer este miércoles un innovador Plan de Acción entre Estados Unidos y México enfocado en los minerales críticos. Esta iniciativa busca abordar las vulnerabilidades en la cadena de suministro de estos recursos esenciales, vitales para las economías industriales modernas.
El Plan de Acción, anunciado el 4 de febrero de 2026, se centra en desarrollar políticas coordinadas que mitiguen los riesgos actuales derivados de distorsiones en el mercado global. Greer resaltó la importancia de la cooperación entre ambas naciones para hacer frente a las interrupciones en el suministro, que han afectado la seguridad económica y nacional de los dos países.
Uno de los elementos centrales de este plan es la identificación de minerales críticos específicos de interés. Además, se explorarán precios mínimos ajustados en frontera para las importaciones, un enfoque que podría ser incorporado en un acuerdo plurilateral sobre el comercio de estos recursos. Greer enfatizó que esta estrategia refuerza el compromiso compartido de Estados Unidos y México de construir una cadena de suministro resiliente y diversificada.
En el contexto de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), esta acción se presenta como un paso clave para fortalecer la alianza estratégica entre ambas naciones. En su declaración, Greer agradeció al secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, por su liderazgo y la voluntad de intensificar la colaboración en esta área crítica.
Las décadas recientes han evidenciado cómo las políticas no mercantiles pueden llevar a perturbaciones en las cadenas de suministro de minerales. Por ello, este Plan de Acción propone corregir estas vulnerabilidades, entendiendo que los minerales críticos son activos estratégicos indispensables para la innovación industrial.
Durante los próximos 60 días, Estados Unidos y México trabajarán en el desarrollo de mecanismos comerciales coordinados, teniendo en cuenta la creación de precios mínimos para ciertos minerales críticos. Además, discutirán cómo estos mecanismos pueden integrarse en un acuerdo más amplio que beneficie a todas las partes involucradas.
Entre las iniciativas que se consideran, se incluyen estándares regulatorios para la minería, cooperación técnica, mapeo geológico, y respuestas rápidas a crisis en la cadena de suministro. También se planea identificar proyectos específicos de minería y procesamiento que cumplan con estándares de conducta responsable, priorizando su financiamiento.
Ambas naciones se comprometen a mejorar la transparencia del mercado mediante el intercambio de información sobre yacimientos minerales críticos identificados por sus respectivos servicios geológicos. Este esfuerzo conjunto es un paso crucial para asegurar la resiliencia de las cadenas de suministro en un entorno global que demanda cada vez más recursos críticos.
El Plan de Acción no solo busca abordar los desafíos actuales, sino también sentar las bases para una colaboración más profunda entre Estados Unidos y México en el sector de los minerales críticos, cimentando un futuro más estable y seguro para ambas economías.
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