La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se enfrenta a un complicado panorama fiscal en el contexto del Mundial de Fútbol 2026. A pesar de sus esfuerzos por limitar las excepciones fiscales otorgadas a la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) y sus empresas, las exenciones continúan siendo significativas. En una reciente rueda de prensa, Sheinbaum destacó que, aunque se han acotado estos beneficios, la FIFA no tendrá que pagar impuestos durante el evento, que se celebrará en varias ciudades del país.
A raíz de acuerdos firmados durante la administración del expresidente Enrique Peña Nieto, la Secretaría de Hacienda ha logrado restringir las concesiones fiscales al ejercicio fiscal del año 2026. Originalmente, las ventajas se extendían hasta 2028 y abarcaban una amplia gama de aspectos fiscales y administrativos. Según la información oficial, estos privilegios permiten a la FIFA y a sus asociados estar exentos de contribuir a las arcas públicas mientras organizan actividades en Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara.
La complicada situación ha llevado a Hacienda a precisar que, a pesar de los intentos de modificación, los acuerdos firmados son jurídicamente vinculantes. Esto significa que, independientemente de cualquier cambio de gobierno o en la legislación, las exenciones fiscales continuarán vigentes. Solo México ha otorgado una exención fiscal completa a FIFA en comparación con Canadá y Estados Unidos, donde las negociaciones fiscales no han alcanzado la misma extensión ni uniformidad.
Además de los beneficios fiscales, la Garantía Gubernamental firmada en el sexenio de Peña Nieto también exime a diversos actores involucrados en la organización del evento, desde proveedores hasta subcontratistas, de obligaciones fiscales locales y federales. La situación ha generado críticas, dado que estos acuerdos se produjeron hace años y limitan la capacidad del actual gobierno para intervenir.
Aunque el gobierno de Sheinbaum ha buscado modificar el alcance y duración de estas concesiones, el resultado ha sido una contención parcial de beneficios que aún favorecen a la FIFA considerablemente. Con la llegada del Mundial de Fútbol 2026, la atención de los ciudadanos se centra no solo en el evento deportivo, sino también en las implicaciones fiscales y económicas que acompañan a esta gran celebración.
A medida que se acercan las fechas del torneo, es fundamental considerar el impacto que tendrá en la economía local, especialmente ante la afluencia prevista de millones de visitantes. La expectativa es alta, y mientras informacion.center se prepara para recibir al mundo del fútbol, las discusiones sobre las obligaciones fiscales y la transparencia en los acuerdos con la FIFA seguirán en la agenda pública.
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