Rompiendo esquemas y desafiando convenciones, Galicia se presenta como un escenario vinícola único, alejado de la imagen clásica de viñedos en zonas cálidas y secas. En esta región, la humedad, el verdor y la diversidad de cepas como Godello, Mencía, Treixadura y Brancellao enriquecen el panorama. Un ejemplo destacado es la bodega Dominio do Bibei, que ha tomado la iniciativa de proteger el ensamblaje de variedades autóctonas, interpretando así el paisaje vitivinícola local.
Ubicada en la denominación de Ribeira Sacra, entre los ríos Miño y Sil, esta bodega se beneficia de un microclima único, donde los veranos soleados contrastan con la acidez fresca de las uvas. En esta zona, las plantas crecen en terrenos que oscilan entre los 200 y 700 metros de altura, en pendientes marcadas que demandan una viticultura catalogada como heroica, debido a la complejidad de su manejo. La proximidad a los ríos crea neblinas matinales, mientras que la riqueza del suelo, que abarca granito, arenas, pizarras y arcillas, influye en la mineralidad del vino y la profundidad de las raíces en busca de nutrientes.
Al iniciar su proyecto en 2002, los fundadores encontraron viñedos en un estado que podría considerarse caótico, con diversas variedades sembradas en una misma parcela. Sin embargo, decidieron aprovechar este mosaico histórico, manteniendo el enfoque en los vinos de ensamblaje. Además, se han combinado viñas jóvenes con algunas centenarias, recuperando variedades que de otro modo podrían haber desaparecido.
La arquitectura de Dominio do Bibei también está pensada para integrarse con el entorno. Construida en forma escalonada sobre la ladera, aprovecha la gravedad en el proceso de elaboración del vino, garantizando una temperatura estable que minimiza la intervención en los procesos vinícolas.
Su portafolio es tanto diverso como atractivo. Entre sus denominaciones de origen Ribeiro y Ribeira Sacra, se pueden encontrar vinos elaborados con una variedad de uvas. Desde un blanco de ensamble que incluye Treixadura, Albariño y Godello, hasta tintos que combinan Mencía, Brancellao y otros; cada vino respeta la singularidad de las parcelas, con una cuidadosa selección de racimos y uvas.
La fermentación en barricas y en huevos de concreto enriquece aún más el sabor, conservando la expresión del viñedo. Dominio do Bibei se erige, así, como una bodega que no solo rescata variedades históricas de Galicia, sino que también conquista paladares contemporáneos, una fusión que cautiva en cada sorbo.
Con la mirada puesta en el futuro, esta bodega continúa su legado de innovación y respeto por la tradición, reafirmando el potencial de Galicia en el mundo del vino. Estas prácticas no solo honran la rica herencia vitivinícola de la región, sino que también establecen un estándar para las futuras generaciones de productores comprometidos con la calidad y la autenticidad.
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