En 2026, se comenzarán a establecer las reglas para el uso de la inteligencia artificial (IA) en el entorno laboral, tras un aumento notable en su adopción por parte de los profesionales. Según un estudio de PageGroup, un 37% de los trabajadores en México utilizaron herramientas de IA como ChatGPT y Midjourney en 2025, un incremento significativo frente al 26% registrado en 2024. Este crecimiento se debe, en gran medida, a que los empleados han comenzado a integrar estas soluciones de manera independiente, incluso antes de que las organizaciones desarrollaran políticas formales para su uso.
Alejandro Navarro Borja, director de la Asociación de Recursos Humanos de Occidente (ARIOAC), destaca la necesidad de que las empresas adapten sus procesos para incorporar la IA, así como de implementar políticas claras para su utilización. La velocidad con la que avanza esta tecnología plantea importantes desafíos en la gestión del talento, demandando una cultura de confianza y adaptación al cambio, lo que implica dejar de lado el miedo a las nuevas tecnologías.
El concepto de “IA-nxiety”, una ansiedad provocada por el temor al desplazamiento laboral y a la posible invasión en la privacidad, se ha vuelto común entre los trabajadores. Un informe de la ONU señala las preocupaciones relacionadas con el impacto de la IA en la carrera profesional de los empleados. Así, el cuidado de los datos personales y la regulación del uso de información sensible son puntos críticos para la implementación segura de estas herramientas en las empresas.
Para abordar estos retos, los especialistas sugieren varios lineamientos fundamentales en el uso de IA. En primer lugar, se enfatiza la necesidad de cambiar la percepción negativa hacia la IA, reconociéndola como una herramienta valiosa y no como una amenaza. Alejandra Toscano, directora de DNE Consulting, subraya la importancia de no “satanizar” la IA, enfatizando que su beneficiosa integración puede optimizar el trabajo en diversas áreas.
Además, es crucial que los colaboradores adquieran habilidades para utilizar la IA de manera responsable. Esto incluye realizar consultas adecuadas, identificar sesgos, y proteger la privacidad de la información de la empresa. Al mismo tiempo, se les debe recordar que la IA no debe sustituir su trabajo, sino que debe ser utilizada para agilizar procesos y aumentar la eficiencia.
De acuerdo con una encuesta de Mercer, el 95% de los encuestados consideran que deben mejorar sus habilidades en los próximos cinco años debido al auge de la IA, aunque más de la mitad opina que la capacitación proporcionada por las empresas es insuficiente. La transparencia sobre el impacto de la IA en el trabajo y una comunicación clara sobre los cambios en las tareas laborales son también esenciales para asegurar una transición efectiva hacia estos nuevos sistemas.
Finalmente, se hace hincapié en la importancia de un plan de gobernanza que regule el uso de herramientas de IA dentro de las organizaciones. Luis Mercado, presidente del Consejo Directivo de la Asociación de Ejecutivos de la Gestión del Talento Humano (ERIAC), advierte sobre la necesidad de establecer reglas y guías para garantizar que el uso de la IA sea seguro y beneficioso para todos los involucrados.
Con la implementación de estas pautas, las empresas pueden no solo aprovechar las ventajas de la inteligencia artificial, sino también mitigar riesgos asociados, asegurando un entorno de trabajo más productivo y seguro.
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