El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el pasado domingo que Cuba está interesada en cerrar un acuerdo con su país, asegurando que este podría concretarse “muy pronto”. Durante una conversación con periodistas a bordo del Air Force One, Trump destacó que “Cuba también quiere cerrar un acuerdo, y creo que muy pronto o llegaremos a un acuerdo o haremos lo que haya que hacer”.
Además, el presidente comentó que las conversaciones con Cuba están en marcha y dejó claro que su administración priorizaría los asuntos relacionados con Irán antes de los temas cubanos. “Creo que va a pasar algo en Cuba muy pronto”, declaró con optimismo.
La confirmación de Cuba sobre las conversaciones con Estados Unidos llegó el viernes. En el marco de un entendimiento mediado por el Vaticano, la isla ha comenzado a liberar a presos políticos, lo que podría ser un paso hacia un acercamiento entre ambas naciones. Sin embargo, a pesar de los múltiples anuncios de Trump desde mediados de enero sobre negociaciones con altos funcionarios cubanos, La Habana había desmentido hasta ahora cualquier contacto.
Es importante recordar que, desde enero, Washington ha implementado un bloqueo energético de facto sobre Cuba, señalando la “amenaza excepcional” que la isla representa para la seguridad nacional estadounidense, dada su proximidad a las costas de Florida, a solo 150 kilómetros.
La situación actual refleja un momento crucial en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Mientras ambos países parecen buscar un entendimiento, el camino hacia un acuerdo sostenible aún enfrenta múltiples desafíos. Este tema continúa generando interés y atención no solo por su relevancia política, sino también por las implicaciones sociales y económicas que podría tener para ambas naciones en el futuro.
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