En la rica tradición culinaria de México, el tamal se erige como un símbolo que va más allá de ser simplemente un platillo; representa celebración, reunión y memoria. Como parte de las festividades por el Día de la Candelaria, el restaurante Chapulín, situado en el Hotel Presidente InterContinental de Ciudad de México en Polanco, ha diseñado un menú especial con el tamal como protagonista, destacando el tamal de barbacoa como su pieza central.
Desarrollada por el chef ejecutivo José Luis Ronquillo y su equipo, esta propuesta pone de relieve la esencia de la gastronomía mexicana como un puente entre el pasado y el presente. “El tamal no necesita reinterpretarse; necesita entenderse”, afirma el chef, quien se compromete a preservar la técnica tradicional en la preparación, enfocándose principalmente en el ingrediente primordial: el maíz.
El tamal de barbacoa sonorense, elaborado con lengua y cachete de res, se sirve bañado en salsa verde y adornado con cebolla y cilantro. Este platillo remite a la cocción prolongada y a la paciencia necesaria para resaltar sabores que suelen reservarse para ocasiones especiales. En esta propuesta, la barbacoa no es un mero acompañante, sino el verdadero protagonista, elevando el tamal a nuevas alturas de sabor.
“Este tamal resume lo que buscamos en la celebración: producto, tiempo y memoria”, sostiene Ronquillo. El resultado es un platillo que combina texturas suaves y un equilibrado juego entre la grasa de la barbacoa y la acidez de la salsa, manteniendo la identidad del tamal intacta en cada bocado.
El menú, que estará disponible del 31 de enero al 8 de febrero, se despliega como un homenaje a la diversidad del tamal en México. Una de las opciones es el tamal de chilorio, que presenta un perfil especiado con carne de cerdo cocida en una mezcla de chiles secos y especias. Por otro lado, el tamal de rajas con queso asadero, servido con salsa martajada, ofrece una combinación deliciosa que se asienta entre el picor moderado de las rajas y la cremosidad del queso derretido.
La ruta del menú continúa con un tamal de verdolagas relleno de carne de cerdo, acompañado de salsa verde. Aquí, las verdolagas proporcionan una nota fresca que aligera el conjunto, evocando los sabores de la cocina cotidiana. Para cerrar esta experiencia, se presenta el tamal dulce de elote, que resalta la dulzura natural del maíz y se sirve con palomitas de caramelo y salsa de cajeta, evocando recuerdos de ferias y celebraciones familiares.
Este evento se convierte en un espacio propicio para compartir un platillo que históricamente ha estado profundamente arraigado en la mesa familiar mexicana. El restaurante invita a todos a disfrutar de esta celebración culinaria durante el brunch de los fines de semana, así como en las comidas y cenas diarias, para que cada momento del día sea una oportunidad para disfrutar de la tradición del tamal.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación
















![[post_title]](https://informacion.center/wp-content/uploads/2026/02/Van-der-Poel-contra-el-destino-y-Orts-anhelando-podio-75x75.jpeg)











