El Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha desmentido rotundamente los rumores que circulan sobre medidas extraordinarias para bloquear masivamente cuentas bancarias de contribuyentes. Esta aclaración llega tras una serie de publicaciones tanto en los medios como en redes sociales, que han generado preocupación en la comunidad fiscal.
En una tarjeta informativa emitida el pasado sábado, el SAT dejó claro que no dispone de ninguna facultad especial para realizar congelamientos generalizados de cuentas debido a presuntos adeudos fiscales. La entidad destacó que las afirmaciones sobre una “atribución extraordinaria” que le permitiría llevar a cabo tales acciones son completamente falsas. “Es totalmente falso que esta institución cuente con una ‘atribución extraordinaria’ para llevar a cabo un bloqueo masivo de cuentas bancarias a personas con supuestos adeudos con el fisco”, enfatizó.
Además, el SAT aseguró que no hay un patrón de fiscalización intensiva específico al inicio del año. En este sentido, subrayó que no se incrementan las revisiones en enero ni se actúa de manera arbitraria, despejando cualquier duda respecto a las prácticas fiscalizadoras durante este mes. La entidad también informó que no se realizan bloqueos automáticos o inmediatos de cuentas bancarias por irregularidades detectadas en movimientos financieros.
Poniendo un foco en su estrategia de auditoría, el SAT ha anunciado que este 2026 se concentrará en contribuyentes con comportamientos de alto riesgo fiscal. Esta nueva dirección busca optimizar los recursos del sistema tributario mexicano, garantizando condiciones equitativas para la inversión y la certidumbre jurídica. El organismo ha indicado que las auditorías se realizarán de forma más focalizada y en menor número, lo que permitirá una fiscalización más eficiente.
Los contribuyentes que estarán bajo la lupa son aquellos que operan con factureras o nomineras, importan productos a precios muy bajos en contravención con regulaciones, o que de alguna manera simulan o abusan de deducciones fiscales. También se examinarán las operaciones realizadas con paraísos fiscales y la obtención de ingresos no declarados.
Un cambio significativo es que, en caso de incumplimiento del pago de impuestos, solo se llevará a cabo una auditoría por contribuyente, y no se pedirá el 100% de la información, sino solo una muestra de las partidas a revisar. Esta metodología promete un proceso más ágil y menos invasivo.
Adicionalmente, el SAT ha anunciado que los tiempos promedio de devolución de impuestos se reducirán significativamente: cinco días para personas físicas y 30 días para empresas, en comparación con el plazo legal de 40 días hábiles. Con estas medidas, el SAT busca optimizar sus recursos, permitiendo menos auditorías pero buscando una mayor recaudación.
El compromiso del SAT es claro: actuar con transparencia y respeto a las normativas fiscales, así como a los derechos de los contribuyentes. Esta estrategia, que será parte del Plan Maestro 2026, pretende transparentar los procedimientos de auditoría y asegurar un trato equitativo en todas sus oficinas a nivel nacional.
En suma, la institución reafirma su intención de construir un sistema tributario más eficiente, donde la fiscalización se lleve a cabo de manera justa y enfocada, concentrándose en las áreas con mayor riesgo de incumplimiento. Estas iniciativas son un paso hacia un manejo más sostenible de las finanzas públicas y una relación más sólida entre el fisco y los contribuyentes.
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