Chloë Sevigny, reconocida por su estilo vanguardista y por su influencia en la moda indie neoyorquina de finales de los 90 y principios de los 2000, ha puesto su sello en la obra de la diseñadora Giovanna Flores, un hecho de gran relevancia en el ámbito de la moda contemporánea. La conexión de Sevigny con marcas icónicas como X-Girl y su papel como directora creativa de Imitation of Christ la posicionan como una figura clave en la escena estilística de su generación.
Flores se distingue por su enfoque libre y experimental, tomando inspiración de referentes como Susan Cianciolo y Elsa Jimenez, pero aportando su propia frescura. La diseñadora busca integrar elementos vintage y sentimentales de una manera que trasciende lo convencional, creando prendas que parecen surgir de una fusión entre lo clásico y lo innovador. Su proceso creativo se apoya en la recolección de materiales de stock muerto, lo que le permite confeccionar cada pieza sin patrones previamente establecidos. Esta metodología da lugar a momentos de descubrimiento a lo largo de la confección, resultando en colecciones que emanan una energía única y juguetona.
Con un giro hacia los colores vibrantes para la temporada de otoño, guía su diseño mediante desafíos materiales que transforman limitaciones en innovaciones. Al abrir cajas de terciopelo elástico en tonos audaces, Flores se encontró con un corte peculiar que requería soluciones creativas. Su ingenio dio vida a técnicas como el color-blocking y acabados con sobrehilado, así como innovaciones en las mangas que añaden una dimensión casi medieval a sus creaciones.
La mezcla de texturas y estilos se refleja en un conjunto a rayas, con bordes acolchados encontrados en los forros de leopardo de una chaqueta. Asimismo, elementos como cinturillas acolchadas en pantalones y la incorporación de restos de tela en polos demuestran su habilidad para reinventar piezas clásicas. En lugar de accesorios convencionales, la diseñadora optó por envolver y anudar tiras de material en las muñecas y pies de los modelos, evocando un estilo inspirado en sesiones fotográficas icónicas de épocas pasadas.
Flores aborda su trabajo como bocetos rápidos, permitiendo que cada diseño se mantenga libre y espontáneo. Con un enfoque en el lema “Make Do and Make Magic”, su visión se manifiesta en colecciones que abrazan la imperfección y el juego, invitando a los espectadores a reinterpretar la moda desde una perspectiva fresca. Esta combinación de innovación y estética única la coloca como una voz destacada en la nueva generación de diseñadores.
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