El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, ha dejado ver este viernes que está dispuesto a comenzar a reducir a finales de 2021 las compras de activos por valor de 120.000 millones de dólares mensuales, una de las medidas de estímulo usadas para combatir la crisis del coronavirus.
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Este ha sido el principal mensaje de Powell, una señal que confirma el contexto de fortalecimiento de la recuperación económica y del mercado laboral, que sumó 943.000 nuevos empleos en julio. Al mismo tiempo, el máximo responsable del banco central ha descartado de momento una próxima subida de los tipos de interés desde sus actuales niveles para hacer frente a la elevada inflación, que se encuentra en su nivel más alto en más de una década.
Estas han sido las principales claves arrojadas desde Jackson Hole, la conferencia anual que reúne a los funcionarios del banco central en Wyoming. Powell usó su intervención, seguida de cerca tras 17 meses de pandemia, para dar tranquilidad a los mercados en lo que considera un panorama de franca recuperación. Estos le compraron el mensaje: tras su discurso, las Bolsas europea y estadounidense repuntaron y el precio del petróleo subió. En la reunión más reciente del banco central, celebrada a finales de julio, Powell ya dejó caer que la economía había evolucionado como se había anticipado, lo que podía marcar el camino “para comenzar a reducir el ritmo de compra de activos” que la Fed instauró desde marzo de 2020 para apuntalar la economía.
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Las previsiones apuntan a un crecimiento de la economía de Estados Unidos del 7% para 2021. Pese al optimismo, Powell dijo que aún queda mucho camino por recorrer y tildó de “inoportuna” una eventual subida de los tipos de interés, que se encuentran en un rango de entre el 0 y el 0,25% desde marzo de 2020.
Powell consideró que la inflación está sufriendo efectos temporales que se irán desvaneciendo una vez que se consolide la reapertura económica en todos los sectores. El dato de julio, del 5,4%, es el mayor nivel de la inflación en Estados Unidos en más de una década. La Fed confía que esta se irá reduciendo en los próximos meses de forma gradual hasta llegar a la meta del 2%. Y echó la culpa del alza de los precios a la remontada del precio de la energía y al encarecimiento de las mercancías debido a la escasez de determinados productos que han causado los cuellos de botella en el comercio mundial en medio de una alta demanda.
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