Sebastián Lelio, conocido cineasta chileno galardonado con un Óscar, ha presentado su nuevo filme “La ola” en el Festival de Cannes, una obra que refleja el resurgir de las movilizaciones feministas en Chile durante 2018, enmarcadas en una narrativa musical. Este emocionante proyecto, que se proyecta en la sección Cannes Première, no solo pone de relieve una lucha social significativa, sino que también reinventa el formato del musical contemporáneo en América Latina, un género raramente abordado en la región.
La trama se centra en Julia, una estudiante de música que, casi sin darse cuenta, se ve arrastrada por un fervoroso movimiento que denuncia los abusos sexuales y la violencia machista que han marcado las instituciones educativas chilenas. El filme abre con una impactante coreografía donde las estudiantes, alzando una pancarta que reza “En esta universidad, se titulan violadores”, establecen un tono de resistencia y determinación.
Lelio, que vivía en Alemania durante el estallido social, fue testigo directo de este fenómeno. En una reciente entrevista, compartió su impresión sobre la fuerza y rebeldía de las manifestaciones, en particular, con mujeres que usaban máscaras de colores y que rompen con el silencio en torno a la violencia de género. Esta experiencia lo motivó a adentrarse en un “musical contemporáneo” que encapsulara el espíritu de la lucha actual.
Aunque Lelio reconoce la falta de tradición del musical en Latinoamérica, su apuesta por este formato busca mostrar la inventiva y expresionismo que ofrece, alejándose de las limitaciones del realismo. La película, aunque se inspira libremente en las tomas de universidades de 2018, se sostiene sobre una base sólida de testimonios y experiencias de quienes vivieron las movilizaciones.
La parte musical fue un desafío notable, implicando una colaboración intensa entre múltiples departamentos para crear una fusión entre las letras y la melodía. Números musicales que evocan a Las Tesis, el colectivo chileno que se hizo viral en 2019 con su conmovedora performance “Un violador en tu camino”, reflejan la conexión de la película con el contexto de protesta.
En torno a la selección del elenco, el proceso fue exhaustivo, con audiciones llevadas a cabo en escuelas de teatro, donde se identificaron a talentosas jóvenes como Daniela López en el papel de Julia. A pesar de la inexperiencia cinematográfica de estas actrices, su familiaridad con el lenguaje del baile y su conexión directa con las protestas de aquellos meses les otorgó un enfoque fresco y auténtico al material.
En un momento en que algunas regiones del mundo muestran retrocesos en los derechos de las mujeres, “La ola” surge como un reflejo de la resiliencia de las nuevas generaciones. Lelio, cuya filmografía ha destacado por retratar historias de mujeres fuertes, resalta cómo “el péndulo” de la historia social oscila constantemente, y la lucha por la justicia continúa en el horizonte.
Este filme no solo es un relato de un momento significativo en la historia chilena, sino también un llamado universal a la acción y la reflexión sobre los derechos de las mujeres, invitando a la audiencia a unirse a la ola de cambio.
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