El conflicto por la dirección del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) ha alcanzado un nuevo nivel de tensión legal. El pasado 26 de enero de 2026, José Antonio Romero Tellaeche fue destituido de su puesto y, en un intento por revertir esta decisión, presentó una demanda de amparo. Sin embargo, un juez federal ha negado la suspensión provisional, manteniendo así su separación del cargo.
El amparo indirecto 50/2026 fue radicado en el Juzgado Décimo Cuarto de Distrito en Materia Administrativa de la Ciudad de México. Romero Tellaeche argumentó que su remoción fue irregular y buscó ser reinstalado. No obstante, la decisión judicial dejó en claro que no se cumplían los requisitos establecidos por el artículo 128 de la Ley de Amparo, lo que significa que permanecerá fuera de su puesto.
Con esta resolución, Romero Tellaeche no podrá volver a ejercer como director del CIDE, puesto que fue ocupado por la Dra. Lucero Ibarra Rojas, quien fue presentada ante el Consejo Directivo del CIDE en un contexto marcado por la resistencia y la controversia. El motivo de su destitución, según la titular de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), Rosaura Ruiz, se basa en el incumplimiento administrativo sistemático, una acusación seria que apunta a violaciones de la Ley General y del Estatuto General del CIDE.
En concreto, se señala que el exdirector no presentó el informe de autoevaluación durante los últimos tres años, un acto que debe ser validado por la comunidad académica antes de ser presentado ante el Órgano de Gobierno. Esta falta ha sido considerada una omisión grave, que pone en entredicho su compromiso con los principios de transparencia que deben regir en instituciones académicas de esta naturaleza.
A medida que avanzan los eventos legales, Romero Tellaeche tiene la opción de apelar esta resolución ante un tribunal colegiado. La próxima audiencia está programada para el 6 de febrero, donde se decidirá si se le concede una suspensión definitiva. La situación sigue generando un intenso interés no solo entre la comunidad académica, sino también entre los observadores del sistema educativo en México.
La destitución de Romero Tellaeche, que se produjo en un clima de fuerte crítica por parte de la comunidad estudiantil, marca un giro significativo en la administración del CIDE. Los próximos días serán cruciales para definir el rumbo de esta emblemática institución y el impacto que estas decisiones tienen en su gobernanza y transparencia.
Actualización: Los datos presentados corresponden al 30 de enero de 2026.
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