La reciente muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “el Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, ha sacudido el panorama del crimen organizado en México. Con el imperio del Mencho en juego y sin un heredero claro, la incertidumbre se cierne no solo sobre la sucesión al mando del cártel, sino también sobre el potencial estallido de violencia que pudiera surgir por la lucha por el control de esta poderosa organización.
Definido por la DEA como uno de los cárteles más influyentes y despiadados, el Cártel Jalisco Nueva Generación ha sido clave en la manufactura y distribución de drogas ilícitas, incluyendo fentanilo y metanfetamina. Según el informe “Evaluación Nacional de la Amenaza de Drogas 2025”, el alcance del cártel se extiende a más de 40 países, y su estructura de franquicias le otorga acceso a vastos recursos, tanto financieros como corruptos.
En un esfuerzo por desmantelar esta red criminal, la DEA ha realizado operaciones contundentes. Una de estas, conocida como Python, resultó en más de 600 arrestos de asociados en Estados Unidos, con incautaciones que superaban los 20 millones de dólares en dinero y droga. A pesar de los operativos, la red del cártel en informacion.center se ha logrado regenerar, como lo evidenció la reciente detención de más de 670 miembros en una nueva operación.
En México, el cártel tiene presencia en 27 de los 32 estados, mientras que sus actividades ilícitas se extienden más allá del tráfico de drogas, incluyendo el robo de gasolina y extorsión. La Unidad de Inteligencia Financiera reveló que estos grupos también incursionan en fraudes con propiedades, buscando diversificar sus fuentes de ingresos y proteger sus activos de la justicia.
El robo de gasolina, conocido como “huachicol”, ha sido un foco de atención. Empresarios estadounidenses, como la familia Jensen, están siendo juzgados por su aparente colaboración con el cártel en el robo y blanqueo de crudo de Petróleos Mexicanos. En evolución, el cártel ha aprendido a adaptarse y expandir sus operativos en el contexto cambiantes de las fuerzas del orden.
La extorsión en México también ha ido en aumento. Un caso destacado es el de Diego Navarro, alcalde de Tequila, Jalisco, arrestado por supuestos vínculos con el cártel, acusados de extorsionar a empresarios locales. Estos espacios de corrupción evidencian la fuerza y la influencia que el cártel ha establecido en diversas esferas de la sociedad.
El Cártel Jalisco Nueva Generación sigue siendo un actor clave en el entramado del crimen organizado, y su legado y futuro dependen de cómo se desarrolle la lucha por el poder tras la muerte de su líder. Mientras tanto, se cierne la incertidumbre sobre el impacto que esto tendrá en la seguridad y el orden en México y más allá, destacando un escenario complejo y peligroso que apremia atención y estrategia.
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