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title: "Impacto de la música en la salud según la OMS"
url: https://informacion.center/impacto-de-la-musica-en-la-salud-segun-la-oms/
language: es
publisher: "Información Center"
section: "Ciencia"
published: 2026-10-19T09:38:30.000Z
updated: 2026-10-19T12:06:32.681Z
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source: "Gaceta UNAM https://www.gaceta.unam.mx/george-coleman-la-vida-alimentada-por-la-musica/"
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# Impacto de la música en la salud según la OMS

Un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2019 destaca el profundo impacto que tiene la música en la salud y el bienestar de las personas.

La música tiene un impacto profundo en la salud y el bienestar de las personas, según un estudio publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2019. Se distinguen dos tipos de aproximación a las artes: la participación perceptiva o receptiva, que se enfoca en la experiencia sensorial y emocional del espectador, y la participación activa, que implica esfuerzos físicos, cognitivos y psicomotrices para crear arte.

Tocar un instrumento musical puede desencadenar impactos biológicos y psicológicos en cualquier momento de la vida, incluso durante las edades avanzadas. Este fenómeno fue evidente en el Quinto Festival CulturaUNAM, donde la Sala Nezahualcóyotl se convirtió en un laboratorio musical para experimentar los beneficios de una vida dedicada a la música.

George Coleman es un músico que ha pasado su vida entera dedicado al jazz. Nació en 1935 en Memphis, Tennessee, un lugar marcado por el blues. Inició tocando el saxofón alto, pero para unirse a la banda de B.B. King tuvo que cambiar a tenor.

Fue B.B. King quien le compró su primer saxofón tenor y Coleman se convirtió en un destacado músico del jazz. Su historia es un ejemplo de cómo una vida dedicada a la música puede tener un impacto profundo en el cuerpo y la mente, incluso durante las edades avanzadas.

La carrera musical de George Coleman se vio impulsada por su dedicación al saxofón tenor. Este instrumento le permitió abrir las puertas a los círculos más exclusivos del jazz y compartir escenario con algunos de los mejores músicos de la época.

En la banda de Miles Davis, Coleman tuvo el privilegio de tocar junto a otros genios del género como Ron Carter al contrabajo y Tony Williams a la batería. También formó una estrecha amistad con un joven pianista llamado Herbie Hancock, con quien grabaría en el futuro.

El legado de Coleman se refleja en su participación en algunos de los álbumes más destacados del jazz, incluyendo "Maiden Voyage, considerado uno de los mejores discos de la historia del género. En este trabajo, el saxofonista interpretó solos que han sido objeto de estudio y admiración por parte de los aficionados.

El reconocimiento a su contribución al jazz vino en forma de premios, incluyendo el máximo galardón para un músico de jazz otorgado por la NEA en 2015.

La Sala Nezahualcóyotl se vio inusualmente silenciosa esa noche, debido a la fragilidad del cuerpo de George Coleman. A pesar de su avanzada edad, el músico aún mantenía un gran apoyo en la comunidad musical. Dos paramédicos y un joven jazzista oaxaqueño cuidaban de él mientras se desplazaba por el escenario.

Con la ayuda de sus custodios, Coleman cambió su silla clínica por una silla bordada con la palabra OFUNAM, lo que le permitió sentarse más cómodamente. A pesar de su edad y fragilidad, aún era capaz de tocar el saxofón tenor. El joven jazzista oaxaqueño le colocó el instrumento en el cuello.

La pérdida de la vista no ha impedido a Coleman seguir tocando el saxofónico. A través de las yemas de los dedos, puede identificar cada una de las llaves del instrumento. Las manos de un músico conservan la memoria muscular de una partitura, lo que le permite seguir tocando con destreza.

Con calma llevó la boquilla a sus labios, preparándose para tocar. Ese movimiento lento fue un recordatorio para el público del fenómeno conocido como reserva cognitiva –el blindaje cerebral que construyen los músicos tras décadas de disciplina–. La noche se convirtió en una celebración del jazz y la capacidad de Coleman para seguir tocando a pesar de las adversidades.

La música ha sido una constante en la vida de George Coleman a lo largo de los años, y según varios estudios científicos, la práctica musical prolongada puede tener un efecto positivo en la conectividad cerebral.

El saxofonista se unió a su trío para interpretar clásicos del jazz como Autumn Leaves", con Elan Mehler al piano, Paul Gill al contrabajo y George Coleman Jr. a la batería. La conexión musical entre los músicos fue instantánea, sin necesidad de verse entre sí.

La memoria procedimental de Coleman, que se refiere a la capacidad para almacenar hábitos motores y movimientos automatizados por la repetición, funcionó con precisión durante la interpretación. El trío logró crear un ambiente musical perfecto gracias al instinto colectivo del jazz.

Con una mezcla de hard bop, post-bop y blues, el cuarteto llenó el espacio con sonidos agudos y graves, recreando la historia de Coleman a través de sus frases musicales. En cada momento, se percibía la influencia de grandes músicos como Charlie Parker, John Coltrane y Sonny Rollins en su estilo.

El concierto se convirtió en un diálogo entre generaciones cuando George Coleman Jr. invitó al saxofonista Villanueva a unirse a él en el escenario. Villanueva demostró su habilidad tocando solos veloces y fraseos hipercinéticos, que dejaron claro por qué es el primer músico mexicano aceptado en la maestría de Berklee.

En contraste, Coleman se mantuvo tranquilo y calmado, permitiendo que su saxofón hablara con una economía despojada de cualquier exceso. Su instrumento respondió a cada movimiento con un sonido profundo y matices que no se extinguen con el tiempo.

La dinámica musical del concierto cambió al pasar el rato, pasando de la juventud y la energía de Villanueva a la experiencia y sabiduría de Coleman. El baterista proponía acordes, tonalidades y secuencias que animaban al quinteto.

Coleman continuó tocando con un instinto musical intacto, pero el peso del instrumento en su cuello comenzó a afectar su postura. A pesar de esto, su aliento seguía atravesando su instrumento para crear piezas como So near, so far y Seven steps to heaven.

En cada momento, la colaboración entre Coleman y Villanueva creaba algo nuevo y sorprendente, uniendo la experiencia del uno con la energía del otro.

La carrera de George Coleman como saxofonista tenor ha sido marcada por un desgaste físico considerable, a pesar de lo cual ha logrado superar los límites impuestos por la historia del jazz.

Los propios ídolos de Coleman conocieron el mismo destino, con John Coltrane falleciendo antes de cumplir 40 años y Charlie Parker retirándose de la música debido al agotamiento físico a los 34 años. Incluso Sonny Rollins se vio obligado a dejar la música por fatiga pulmonar.

La perseverancia de Coleman desafía toda lógica histórica y biológica, ya que ha logrado seguir adelante con su carrera a pesar de las adversidades físicas que enfrenta.

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Source: [Gaceta UNAM](https://www.gaceta.unam.mx/george-coleman-la-vida-alimentada-por-la-musica/)  
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