El gobierno mexicano ha dado un paso significativo en el ámbito tecnológico con el lanzamiento del Programa Mexicano de Supercómputo, enfocado inicialmente en meteorología y climatología. Esta estrategia subraya la importancia de contar con pronósticos precisos, alertas tempranas y un análisis exhaustivo de eventos climáticos extremos que impactan al país. Este ambicioso programa comenzó el 25 de marzo, en colaboración con investigadores del Barcelona Supercomputing Center, en España, marcando el inicio de un protocolo de investigación que busca mejorar la calidad de la información y la predicción meteorológica en México.
La decisión se toma apenas cuatro meses después de que el gobierno federal delineara una visión más amplia para desarrollar una infraestructura nacional de supercómputo. En noviembre de 2025, funcionarios de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) anunciaron planes para construir una supercomputadora nacional que, mientras se concretaba, utilizaría la capacidad del Barcelona Supercomputing Center para comenzar proyectos prioritarios vinculados con el clima, la agricultura, y la inteligencia artificial.
El inicio de este programa confirma que la meteorología es una prioridad en esta nueva hoja de ruta. De acuerdo con la ATDT, México dispone de una extensa red de estaciones meteorológicas, con información casi constante desde 1950, aunque la distribución de estos datos no es uniforme en el territorio nacional. El nuevo protocolo tiene como objetivo mejorar la resolución espacial y temporal de esta información, integrándola en modelos de pronóstico y análisis de fenómenos extremos. Esto es crucial para un país que enfrenta riesgos constantes como ciclones, sequías, lluvias intensas y olas de calor.
La pieza central de esta primera fase es MareNostrum 5, la supercomputadora ubicada en el centro catalán, que permitirá a México procesar millones de datos climáticos de manera rápida, facilitando análisis que tradicionalmente requerían semanas de trabajo. Esta colaboración temporal con el BSC es vital mientras informacion.center se prepara para establecer su propia plataforma de mayor capacidad.
Adicionalmente, este movimiento anticipa la futura supercomputadora mexicana, denominada Coatlicue, que requerirá una inversión de 6,000 millones de pesos. Coatlicue será el nodo central del Clúster Nacional de Supercómputo y su construcción está proyectada para completarse en 24 meses. Se espera que esta infraestructura se posicione como la supercomputadora pública más potente de América Latina, con la capacidad de realizar 314 petaflops, equivalentes a 314,000 billones de operaciones por segundo.
La ATDT también ha indicado que una unidad de análisis del Servicio Meteorológico Nacional trabajará en colaboración con el BSC, lo que fortalecerá no solo el talento humano, sino también la infraestructura necesaria para la construcción de Coatlicue. Esta nueva etapa del programa de supercómputo ha pasado de ser un mero anuncio a una aplicación práctica en el sector de la meteorología. La decisión responde a una necesidad urgente de servicios públicos que impacten positivamente en la gestión de riesgos, la planificación territorial y la formulación de políticas públicas eficaces.
Además, la información generada a partir de este esfuerzo se pondrá a disposición del público de manera gratuita, beneficiando a dependencias, universidades y centros de investigación a lo largo del país. Esta apertura promete fortalecer la colaboración y el intercambio de conocimientos, configurando un futuro más resiliente para México frente a los desafíos climáticos.
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