La Fiscalía de Quintana Roo anunció que se inició una carpeta de investigación por el delito de homicidio culposo y aseguró que no habrá privilegios para nadie en el caso de Leo, el menor de 13 años que murió tras ser succionado por un sistema de filtración de agua en el parque Xcaret.
De acuerdo con el reporte policiaco, el menor fue internado de urgencia en la clínica a las 16:00 horas del sábado 27 de marzo por dificultad para respirar debido a la sumersión, además de tener múltiples heridas en ambas piernas y, aunque se le logró estabilizar, murió al día siguiente por hemorragia pulmonar, resultado del ahogamiento.
Sin embargo, antes de dar una declaración oficial, el cuerpo fue trasladado al servicio médico forense de la Fiscalía para practicar la necropsia y determinar las causas de la muerte, lo que aún no ha sido posible realizar debido a que el padre de Leo solicitó la dispensa de la misma y otorgó el perdón legal.
La familia del pequeño desistió demandar ante el Ministerio Público, presuntamente después de ser contactados por autoridades del parque.
El fiscal Óscar Montes de Oca detalló que conforme a las primeras indagaciones, se dejó abierta la tapa del filtro de agua del río artificial del parque Xenses de Grupo Xcaret, donde murió Leo. Aunque la familia y personal del lugar rescataron al niño, éste ya estaba inconsciente, señaló.
La carpeta de investigación aún se encuentra en trámite, por lo que se están realizando todos los actos de investigación pertinentes y conducentes para determinar la probable participación de la o las personas quienes por comisión u omisión se encuentren relacionadas con el evento delictivo.
Finalmente, indicó que se va a investigar, perseguir y capturar a quienes cometan un hecho señalado por la ley como delito y que el culpable será sancionado.
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