Con la inminente llegada del equinoccio de primavera, un fenómeno astronómico que simboliza el equilibrio entre el día y la noche, miles de personas se preparan para dirigirse a diversas zonas arqueológicas en México. Evento que se llevará a cabo el 20 de marzo a las 8:46 horas, tiempo del centro del país, las celebraciones se extenderán a lo largo del fin de semana, convirtiendo estos sitios históricos en epicentros de rituales, observaciones y actividades culturales.
Chichén Itzá, en el estado de Yucatán, es sin duda uno de los destinos más emblemáticos. Cada año, multitudes se congregan para ser testigos del espectacular fenómeno de luces y sombras que representa el descenso de Kukulcán, la serpiente emplumada, sobre la pirámide de El Castillo. Este fenómeno no solo revela la avanzada comprensión astronómica de los pueblos mayas, sino que además ofrece un vínculo espiritual a quienes participan en las ceremonias. Otros sitios cercanos como Cobá, Tulum y Dzibanché también atraerán a miles de visitantes para dar la bienvenida a la nueva estación.
En el Estado de México, Teotihuacán destaca como uno de los eventos más concurridos del equinoccio. En 2025, más de 360,000 personas asistieron a esta celebración. Aunque el acceso a las pirámides ha sido restringido por motivos de seguridad, sigue siendo un lugar de gran significado. La Calzada de los Muertos se llena de vida mientras los visitantes levantan los brazos hacia el cielo, simbolizando renovación y energía.
Monte Albán, en Oaxaca, ofrece una experiencia única con su alineación geométrica que rinde homenaje al Sol. La ciudad zapoteca, históricamente orientada hacia las constelaciones, permitirá a los asistentes conectarse con el simbolismo de la fertilidad y los ciclos agrícolas, especialmente en esta época de renacimiento primaveral. La misteriosa energía de los sitios antiguos, como Palenque en Chiapas, que aunque no está alineada con el equinoccio, atrae a muchos por su importancia histórica y su entorno natural exuberante.
El Cerro de la Estrella, en la Ciudad de México, también será un punto de atracción. Históricamente utilizado para ceremonias en honor al Sol, este lugar sagrado cobra vida con historias y rituales que atraen a quienes buscan reconectar con su espiritualidad y la naturaleza.
Para el operativo de seguridad que acompañará el equinoccio, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) implementará medidas del 20 al 22 de marzo, con el objetivo de proteger 45 sitios patrimoniales. Las autoridades han estipulado restricciones en cuanto al ingreso de mascotas, alimentos y objetos peligrosos, además de instar a los visitantes a seguir las indicaciones del personal para asegurar una experiencia segura y respetuosa.
El equinoccio de primavera es más que un cruce de días; es un llamado a la celebración, la renovación y la conexión con la rica herencia cultural de México. Con cada año que pasa, la tradición crece, invitando a todos a ser parte de un evento que une a generaciones en la asombrosa maravilla del cosmos y la historia.
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