En un encuentro que unió a la tradición y la modernidad, el diseñador Rhuigi Villaseñor, nacido en Manila y formado en Los Ángeles, vivió un momento memorable al conocer al Papa en el Vaticano. Para muchos que crecieron en el seno de una familia católica, este tipo de experiencias son difíciles de igualar, especialmente cuando se unen la herencia cultural y la pasión por la creatividad.
Villaseñor, reconocido en el mundo de la moda por su marca Rhude, asistió a esta reunión como parte de su labor actual como director creativo del club de fútbol Como 1907, quien organizó la visita al Vaticano. En un encuentro que para él tenía un significado profundo, el diseñador compartió que había crecido en un ambiente donde la religión y la música sacra eran elementos centrales de su vida, llegando incluso a describir la experiencia como más importante que conocer a sus antepasados.
Durante su visita, Villaseñor lució un elegante traje de su propia colección, acompañado de una corbata de Brioni, el sastre oficial del club. En una conversación amena, Bromeó sobre haber conocido también al presidente de la República Checa, lo que subraya la relevancia de su nuevo papel en la escenografía del fútbol y la moda.
En un giro inesperado, Villaseñor no tenía planeado obsequiarle nada al Papa, pero la intervención de un amigo le sugirió que su chaqueta, una prenda de su colección, podría ser un regalo adecuado. Inicialmente reticente, el diseñador se convenció de que la prenda, un bomber de lana color ocre con el distintivo de su marca, podría resonar con el Papa. Al ofrecerla, el pontífice, de origen chicaguense, mostró un entusiasmo genuino y aceptó el regalo.
Villaseñor relató cómo, al entregarle la chaqueta, el Papa la tomó con interés, mostrando un gesto amable al voltear el logo hacia la cámara para la fotografía. Este pequeño pero significativo acto no solo simboliza un cruce entre dos mundos, el de la moda y el de la religión, sino que también reafirma la importancia de la conexión humana en el ámbito profesional.
Un detalle notable de la chaqueta es su calidad, confeccionada en suave suede y vicuña, un material tradicional de Perú, país donde el Papa Léon XIV sirvió gran parte de su carrera clerical. Esta característica añade una capa de significado cultural al regalo, resaltando la conexión entre el diseñador y el legado del Papa.
Este encuentro en el Vaticano destaca no solo por el vínculo entre un diseñador moderno y una figura religiosa emblemática, sino también por cómo ambos mundos pueden entrelazarse, dejando un impacto perdurable en quienes son testigos de estas interacciones. La historia de Rhuigi Villaseñor subraya que tras el glamour y la innovación de la moda, a menudo hay una profunda conexión con las tradiciones y experiencias que dan forma a las identidades.
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