https://informacion.center.com/

No es el primer problema que Brian Littrell (Kentucky, 51 años), miembro del grupo de música Backstreet Boys, tiene con su playa privada, ubicada en Santa Rosa Beach (Florida). En el último año, el cantante se ha enfrentado a una batalla legal por los intrusos que, según ha denunciado en varias ocasiones, acceden a su propiedad. Pero ahora la cosa se ha puesto especialmente fea, según él mismo ha contado a la cadena Fox News. En el vídeo, publicado el pasado martes 24 de marzo, puede verse al artista junto a su esposa, Leighanne Wallace, en lo que parece un acceso a su playa privada en el condado de Walton —al menos es lo que indica un cartel que se intuye al fondo, junto al cuadro de una marina—. Durante su intervención, en la que por momentos se le nota emocionado, Littrell intenta explicar una situación que parece habérseles ido de las manos: “Han hablado de traer armas. Dijeron: ‘Sí, las armas están permitidas en Florida”.
Según el cantante, él y su familia están siendo víctimas de amenazas violentas que surgen a raíz de una demanda civil interpuesta por ellos el año pasado, en la que se declaran víctimas de un allanamiento de morada regular y de acoso por parte de sus vecinos, quienes supuestamente acceden a la playa privada sin su consentimiento. Presentada el 19 de junio de 2025 en la oficina del sheriff en Walton, la demanda alega que estos intrusos acudían a la propiedad con regularidad para “antagonizar, intimidar y hostigar a la familia Littrell”. En ella, además, se reclama a las autoridades medidas efectivas contra los supuestos infractores, argumentando que el sheriff debe encargarse de advertirles y procesarlos, lo que, en opinión del miembro de Backstreet Boys, no había sucedido hasta el momento. “A pesar de las numerosas solicitudes y de la presentación de los formularios requeridos, el alguacil se ha negado a acudir a la propiedad para hacer cumplir la ley”; una casa por la que pagó 3,8 millones de dólares en 2023, según publicó entonces Associated Press.
Entre los episodios de negligencia policial que describe, se refiere a un incidente del 4 de mayo, en el que un agente personado por el aviso de un intruso fue captado por su cámara corporal diciendo que “no estaba de acuerdo con las playas privadas” y calificando de “locura” la insistencia del cantante en que se respetaran sus derechos constitucionales. Otro incidente registrado el 5 de junio describe cómo unos intrusos “cometieron agresión y robo” tras “arrebatarle a la fuerza una carpeta de la mano al administrador de la propiedad y esparcir los papeles por la playa”. Littrell afirma que se comunicaron con la oficina del sheriff tres veces ese día y que, a la tercera llamada al 911, el operador colgó.
Según Fox News, el matrimonio presentó otra demanda contra Carolyn Barrington Hill en septiembre de 2025, asegurando que esta ignoró sus letreros de “no allanamiento” —que ellos mismos acabaron instalando— y que apareció en su propiedad en múltiples ocasiones desde abril de 2025. Exigían un juicio con jurado, alegando angustia emocional y daños económicos superiores a los 50.000 dólares. El juez desestimó esa denuncia.
Littrell, que todo este tiempo ha insistido en que él y los suyos (su esposa desde el año 2000 y su hijo Baylee, de 23 años) estaban siendo atacados por estos intrusos, ha contado a Fox News que su situación es crítica y que las amenazas que ahora reciben son especialmente violentas: “Al final todo saldrá a la luz, todas las fotos y los documentos que tenemos de las redes sociales, junto con las amenazas físicas contra mi familia”, ha declarado. Ha explicado, además, que “quieren rociarnos con gas pimienta” y “sacarnos los dientes a puñetazos”, unas amenazas que ha calificado de “una locura”. En la misma entrevista su mujer afirma: “Da miedo vivir en esta pequeña comunidad con tanta gente enfadada, y encima nos hacen parecer monstruos que no somos. Nos encanta este pueblo, pero ahora no sabemos dónde comer por culpa de quienes nos odian”.
Mientras Brian Littrrell lidiaba con estos problemas del primer mundo, profesionalmente las cosas le iban mucho mejor. A pesar de que padece una grave afección cardíaca de nacimiento que incluso ha afectado a su voz —como se detecta al escuchar sus declaraciones a Fox News—, arrancó junto a su banda su residencia de conciertos el verano pasado en de Las Vegas, donde sus seguidores pudieron disfrutar de una mezcla de nostalgia y retrofuturismo con precios de hasta 600 dólares la entrada.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación.




























