Las autoridades cubanas han logrado restablecer gradualmente la mayor parte del servicio de energía eléctrica nacional, tras un segundo apagón total en menos de una semana que afectó a casi toda la isla. El fenómeno, que ocurrió el 22 de marzo de 2026, es un reflejo de la severa crisis energética que enfrenta Cuba, exacerbada por la escasez de combustible y el embargo de petróleo impuesto por Estados Unidos.
Según la empresa eléctrica estatal, dos tercios de La Habana contaban con electricidad en la tarde, un alivio parcial luego de la desconexión total anunciada por el Ministerio de Energía. La red eléctrica nacional se había reconectado en su mayor parte, abarcando desde Pinar del Río hasta Santiago de Cuba. Sin embargo, todavía quedaban dos provincias por enlazar, incluyendo Granma, que logró ser interconectada al Sistema Electroenergético Nacional.
En medio de esta situación, muchos cubanos enfrentan dificultades diarias. Alina Quiñones, una enfermera de 48 años, compartió con la AFP su exasperación por la falta de sueño y la imposibilidad de comunicarse con familiares, agravada por el corte del servicio de internet y la falta de conexión telefónica. Francisco González, de 79 años, relató cómo pasó la noche en su sillón, esperando el restablecimiento de la luz.
Los apagones en la isla se producen en un contexto de escasez habitual de alimentos, medicinas y otros productos básicos, lo que ha provocado protestas nocturnas en las que los ciudadanos hacen sonar cacerolas en señal de descontento. La situación se vuelve aún más crítica desde el 9 de enero, cuando no ha llegado petróleo a la isla, impactando gravemente el sector eléctrico y disminuyendo el transporte público, lo que también ha afectado las operaciones aéreas y el turismo.
El último apagón, según las autoridades, se debió a una avería en una de las ocho plantas termoeléctricas, lo que generó un efecto dominó en el sistema eléctrico. Este panorama llega en un momento donde el gobierno enfrenta no solo desafíos internos, sino también la presión del bloqueo estadounidense, que ha sido más severo desde la administración de Donald Trump. Desde 2024, Cuba ha experimentado siete apagones nacionales, lo que plantea serias interrogantes sobre el futuro de su infraestructura y las condiciones de vida de sus ciudadanos.
Actualización: los datos corresponden a marzo de 2026.
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