El gobierno de Cuba ha implementado un plan de medidas de emergencia para abordar la creciente crisis energética que enfrenta la isla, exacerbada por las sanciones económicas impuestas por Estados Unidos. Este anuncio fue realizado el pasado 6 de febrero de 2026, en un contexto donde las políticas de presión de la administración anterior de Donald Trump han acentuado las dificultades en varios sectores.
Oscar Pérez-Oliva Fraga, viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, declaró en un programa de televisión que las nuevas decisiones tienen como objetivo principal “garantizar la vitalidad del país”, asegurando que se protegerán los servicios fundamentales y se buscará avanzar en el desarrollo. Las medidas fueron discutidas y aprobadas el mismo día en una reunión del Consejo de Ministros.
Las acciones que entrarán en vigor el lunes incluyen restricciones en la venta de combustible y la reducción de los viajes entre provincias en ómnibus y trenes. Además, se ha decidido el cierre temporal de algunos hoteles y una disminución de la semana laboral a cuatro días, que se concentrará de lunes a jueves. En el ámbito educativo, se implementarán horarios reducidos en las escuelas y las universidades adoptarán un sistema de clases semipresenciales.
Pérez-Oliva Fraga enfatizó la necesidad de enfocarse en la “producción de alimentos y la producción de electricidad”, mencionando que las prioridades del gobierno radican en asegurar las actividades que generan divisas y en mantener los servicios básicos para la población. Los recursos de combustible disponibles se destinarán exclusivamente a actividades económicas imprescindibles y a la protección de servicios esenciales.
El presidente Miguel Díaz-Canel, en una reciente entrega en cadena nacional, advirtió que informacion.center continuará enfrentando tiempos difíciles debido a este desabastecimiento agudo, generado por la política de “máxima presión” ejercida por Estados Unidos. La crisis económica en Cuba es considerada la más severa desde la disolución del bloque soviético en 1991, lo que refleja la complejidad de la situación actual.
Las medidas de contingencia son un intento del gobierno cubano por estabilizar la economía y brindar un soporte a los ciudadanos durante un periodo de inestabilidad crítica. La comunidad internacional sigue observando de cerca cómo se desarrollan estos cambios y su impacto en la vida cotidiana de los cubanos.
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