Los desafíos que enfrenta el partido Morena a medida que se acercan las elecciones de 2027 continúan intensificándose. Las tensiones dentro de la organización se multiplican en diversas entidades, como Zacatecas, San Luis Potosí, Guerrero y Tamaulipas, y ahora se suman complicaciones en Tlaxcala. Allí, los desacuerdos entre diferentes facciones han comenzado a crear fricciones significativas tanto en el gobierno de Lorena Cuéllar Cisneros como dentro del Comité Central Estatal (CCE) de Morena, lo que ya ha resultado en salidas y renuncias anticipadas.
Recientemente, la atención se ha centrado en la dimisión premature de Jacqueline Meneses Rangel, secretaria de comunicación del comité central. Fuentes locales apuntan a dos posibles causas detrás de esta sorprendente decisión. La primera sugiere que la presidenta local de Morena, Marcela González Castillo, habría presionado para su salida tras la filtración de audios que implican a Meneses en la promoción de la candidatura a gobernador de su hermano, Homero Meneses Hernández, actual secretario de Educación estatal.
Por otro lado, la segunda interpretación señala las crecientes tensiones internas. Según allegados a Meneses, su renuncia habría sido forzada por sectores vinculados a la gobernadora Cuéllar, quienes parecen intentar frenar las aspiraciones de Homero Meneses para favorecer al alcalde de la capital, Alfonso Sánchez García. Este movimiento estratégico sugiere que la mandataria estaría utilizando su influencia dentro del comité estatal para favorecer a candidatos que respalden su propio equipo ante la inminente encuesta del próximo año que definirá las candidaturas electorales.
Cabe destacar que la forma en que ha ocurrido la salida de Meneses también plantea cuestiones sobre la legalidad y el respeto a los estatutos de Morena. La exsecretaria fue nombrada por un comité local, mientras que su remoción fue gestionada unilateralmente por la presidenta del partido, lo que contraviene las normas establecidas y amplifica las disputas sobre la sucesión de Cuéllar en 2027.
La situación en Tlaxcala refleja tensiones similares en otras partes de México, donde Morena enfrenta retos significativos a medida que avanza hacia el crucial ciclo electoral. En estados como Guerrero, Zacatecas, y San Luis Potosí, organizaciones internas, disensiones con socios políticos e intereses personales apenas comienzan a vislumbrarse, poniendo a prueba la cohesión y la estrategia de la dirección nacional de Morena. La dirigencia encabezada por Luisa María Alcalde tendrá que considerar cómo abordar estos conflictos internos para mantener una unidad efectiva en su camino hacia el futuro electoral.
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