La Colección Gelman Santander, un importante acervo de obras de arte moderno mexicano, estará bajo la custodia de coleccionistas mexicanos, según lo aseguró la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. Este acuerdo, que vincula a los coleccionistas privados con la Fundación Banco Santander, se centra en la gestión de la colección, garantizando su conservación y evitando cualquier intento de adquisición por parte de la entidad bancaria.
De las más de 200 obras que componen la colección, 30 han sido declaradas Monumento Artístico, destacándose piezas de renombrados artistas como Diego Rivera, Frida Kahlo, José Clemente Orozco y María Izquierdo. Curiel de Icaza declaró que esta es una de las colecciones privadas más significativas de arte moderno en México, aunque durante los últimos 20 años solo ha sido expuesta en museos internacionales y no en su país de origen.
“Ha salido del país más de 30 veces con los permisos correspondientes, pero solo se ha presentado en museos fuera de México”, explicó la secretaria. Sin embargo, a partir de 2023, la colección adoptará un nuevo enfoque que beneficiará al público mexicano. Con la reciente adquisición por parte de la familia Zambrano, se espera que la colección sea exhibida en el Museo de Arte Moderno (MAM), lo que permitirá que las nuevas generaciones, que quizás no han tenido la oportunidad de verla, puedan disfrutarla.
Además, se anunció que la exhibición en el MAM se extenderá hasta julio, con la esperanza de atraer a millones de turistas que visitarán México durante el Mundial de Fútbol. Tras su paso por México, la colección podrá itinerar en el extranjero durante dos años, siempre bajo la supervisión del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), que se encargará de asegurar que las obras regresen al país conforme a la ley.
La historia de la Colección Gelman se remonta a 1943, cuando Diego Rivera pintó el retrato de Natasha Gelman. Desde entonces ha crecido con obras tanto de artistas mexicanos como europeos. En 1988, la parte europea de la colección fue donada al Metropolitan Museum of Art de Nueva York, y en 2023 se formalizó el acuerdo entre la familia Zambrano y la Fundación Banco Santander para su gestión. A pesar de este acuerdo, la propiedad de la colección permanecerá en manos de la familia.
La Fundación Santander se encargará de las tareas de conservación, logística y exhibición tanto en México como internacionalmente, asegurando así que la rica cultura mexicana se muestre en los museos más destacados del mundo. Este esfuerzo no solo busca preservar el patrimonio artístico, sino también enriquecer la visibilidad de México en el ámbito cultural global.
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