El Fondo de Pensiones para el Bienestar (FPB) ha experimentado un notable crecimiento en sus recursos, alcanzando un incremento del 21%, lo que equivale a 9,455 millones de pesos, durante su primer año y medio de operación. A finales de septiembre, este fondo contaba con un total de 54,349 millones de pesos, según los últimos datos proporcionados por su comité técnico. En su inicio, el gobierno federal había informado que el FPB disponía de 44,894 millones de pesos.
Este crecimiento se ha visto impulsado principalmente por las aportaciones de 5,159 millones de pesos que se registraron en el segundo trimestre de 2025, provenientes de cuentas de ahorro para el retiro en las Afores que habían permanecido inactivas. El FPB fue creado en mayo de 2024 con el objetivo de complementar las pensiones de trabajadores de la generación Afore que perciben salarios por debajo del promedio de quienes cotizan en el Seguro Social.
Para establecer el fondo, el gobierno llevó a cabo reformas significativas en las leyes del IMSS, ISSSTE e Infonavit, permitiendo que los ahorros para el retiro y vivienda de personas de 70 años o más, que no hubieran reclamado sus cuentas inactivas, fueran trasladados automáticamente al FPB. De esta manera, el fondo fue financiado inicialmente con 25,308 millones de pesos, complementado luego por las transferencias de las Afores y el Infonavit.
Es importante destacar que, aunque los recursos de un trabajador sean transferidos al fondo, su derecho a reclamarlos es imprescriptible. Desde su creación hasta el tercer trimestre de 2025, el FPB había devuelto 3,557 millones de pesos en ahorros que habían sido transferidos pero que sus beneficiarios reclamaron.
A pesar del crecimiento observado en sus primeros seis trimestres de operación, los recursos del FPB aún se encuentran por debajo de los 64,619 millones de pesos que el gobierno federal prometió como capital semilla al inicio de sus actividades. Esta situación resalta la importancia de la sostenibilidad y la gestión eficiente de los fondos de pensiones en un país donde el bienestar de los jubilados es un tema crucial.
Con la promesa de seguir recibiendo contribuciones anualmente de cuentas inactivas que no hayan sido reclamadas, el futuro del FPB podría traer consigo nuevas oportunidades para fortalecer el sistema de pensiones, ajustándose a las necesidades de quienes más lo requieren. La continuidad de este camino será el verdadero motor de cambio para las pensiones en México.
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