El fraude conocido como “La Patrona” se ha convertido en una preocupación creciente en la Ciudad de México (CDMX), especialmente en 2025, donde se registraron al menos 215 denuncias relacionadas con esta estafa. Este tipo de delito ha evolucionado, aprovechando el auge de las aplicaciones de taxi, convirtiéndose en una nueva estrategia que afecta directamente a propietarios de hogares en colonias de alta plusvalía.
La dinámica de este fraude es simple pero efectiva. Los estafadores se presentan como figuras de autoridad, como “la patrona” o el “jefe”, y contactan a empleados domésticos, choferes y otros trabajadores en domicilios. Utilizando un tono urgente y manipulador, buscan provocar una reacción inmediata y poco reflexiva. Durante la llamada, la víctima es presionada para realizar depósitos de dinero, entregar objetos de valor o proporcionar información personal, bajo el pretexto de emergencias ficticias como secuestros o problemas legales inexistentes.
Este engaño ha llevado a que muchas personas caigan en la trampa, entregando sumas significativas, que varían entre 5,000 y 30,000 pesos, a los delincuentes. Un caso destacable ocurrió en Polanco, donde los estafadores utilizaron al menos siete vehículos de aplicaciones de taxi para llevar a cabo un robo millonario. Tras comunicarse con el chofer de una casa y hacerse pasar por un abogado, lograron que el empleado guardara y entregara una serie de objetos de valor, incluyendo una caja fuerte y varios paquetes con dinero y joyas.
La naturaleza emocional de este fraude resalta la importancia de la prudencia y la verificación. Las autoridades aconsejan a las víctimas potenciales colgar y consultar con sus jefes o familiares antes de actuar ante una llamada sospechosa. La manipulación emocional y el engaño son armas poderosas en manos de los delincuentes, que se nutren de la confianza y la urgencia para llevar a cabo sus crímenes.
La comunidad debe mantenerse alerta y educada sobre estos métodos fraudulentos, ya que la época actual brinda a los delincuentes más oportunidades para perpetrar este tipo de estafas. La información y la comunicación son herramientas cruciales para prevenir que más personas caigan en esta trampa peligrosa.
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