Abanderados y con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum, los atletas mexicanos que representarán al país en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 están preparados para la XXXV edición de esta prestigiosa competición, que se llevará a cabo del 6 al 22 de febrero en Italia, específicamente en las ciudades de Milán y Cortina. Durante una conferencia de prensa, la mandataria confirió a los atletas el símbolo patrio, destacando su papel como embajadores de la independencia y el honor de México.
En la delegación se encuentran figuras como el patinador artistico Donovan Carrillo, conocido por ser el primer mexicano en 30 años en participar en este deporte durante Pekín 2022. A sus 26 años, Carrillo no solo ha superado sus propios récords, sino que ha colocado a México en el mapa del patinaje artístico sobre hielo.
Sarah Schleper, una mexicana-estadounidense de 46 años, también es parte del equipo. Después de representar a Estados Unidos en el esquí alpino durante más de una década y tras retirarse en 2011, decidió volver a la competencia como parte de la selección mexicana, lo que la convierte en la atleta con más participaciones en Juegos Olímpicos de Invierno. Además, su hijo, Lasee Gaxiola, está luchando por clasificar, lo que sería un hito histórico al permitir que madre e hijo compitan juntos en la misma categoría y edición.
Por su parte, Allan Corona y Regina Martínez, ambos debutantes olímpicos en esquí de fondo, aportan una mezcla de experiencia y pasión al equipo. A los 34 y 33 años respectivamente, han recorrido un camino interesante que los ha llevado de la Ciudad de México a Noruega, donde han perfeccionado sus habilidades en este deporte. Corona, quien también ha participado en triatlones, encontró su camino en el esquí de fondo después de mudarse a un país donde la nieve es parte cotidiana, mientras que Martínez se enamoró del esquí a raíz de las adversas condiciones climáticas que encontró al vivir en Minneapolis.
El esquí de fondo, un evento que se asemeja a un maratón sobre nieve, y el esquí alpino, que desafía a los corredores a descender por laderas nevadas a velocidades que pueden alcanzar los 130 kilómetros por hora, son dos de las disciplinas más emocionantes y exigentes de esta edición olímpica.
Como señaló Sheinbaum en la ceremonia de abanderamiento, el espíritu de estos atletas puede inspirar a millones de mexicanos a confiar en el poder del deporte y en la fuerza de los sueños. Los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 se perfilan en un escenario emocionante, donde cada participación podría narrar una historia de perseverancia y esperanza para el pueblo mexicano.
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