Alphabet ha dado un paso significativo hacia la financiación de su creciente inversión en infraestructura de inteligencia artificial, al vender bonos por valor de 20,000 millones de dólares en una oferta dividida en siete partes. Esta decisión resalta un cambio notable en la estrategia de financiamiento de las grandes empresas tecnológicas, que anteriormente dependían de sus robustos flujos de caja para financiar la innovación y el crecimiento.
En un contexto donde los gastos de capital de gigantes como Alphabet, Microsoft, Amazon y Meta Platforms se prevé que alcancen al menos 630,000 millones de dólares en 2026, la utilización del mercado de bonos para sostener tales inversiones ha suscitado inquietud entre los inversores. Aunque el apetito por el crédito está en aumento, las utilidades de estas empresas no han crecido al mismo ritmo que su inversión en inteligencia artificial. Esto ha llevado a interrogantes sobre la verdadera rentabilidad de dicha inversión, considerando que las mejoras en productividad hasta el momento han sido limitadas.
Los bonos emitidos por Alphabet tienen distintos vencimientos, que comienzan en 2029 y se extienden hasta 2066, lo que indica un compromiso de largo plazo con estas iniciativas. Este enfoque ha llamado la atención especialmente porque se tiene prevista una oferta inicial en libras esterlinas que podría incluir un bono a 100 años, un hecho poco común en el mercado, generalmente reservado para gobiernos o empresas reguladas con flujos de caja muy estables.
La analista de mercados globales de eToro, Lale Akoner, enfatizó que la disposición de los inversores a asumir riesgos a largo plazo es un reflejo de la confianza actual en la inversión en inteligencia artificial, a pesar de las incertidumbres. Este movimiento de Alphabet se produce poco después de que Oracle anunciara la venta de bonos por 25,000 millones de dólares, indicando que la tendencia no es única de una sola compañía, sino parte de un patrón más amplio.
El informe también revela que los llamados “hiperescaladores de inteligencia artificial”, un grupo que incluye a Oracle y otros, emitieron un notable total de 121,000 millones de dólares en bonos corporativos en 2025, según datos de Bank of America Securities. Este impulso hacia el financiamiento mediante deuda podría marcar un nuevo capítulo en la historia de las grandes empresas tecnológicas, donde la dependencia de capital basado en flujos de caja podría estar convirtiéndose en una estrategia de diversificación de financiamiento.
Estos movimientos en el mercado subrayan cómo la búsqueda de innovación está transformando la forma en que las empresas tecnológicas financian sus proyectos, mientras que los inversores observan de cerca la rentabilidad futura de estas inversiones.
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