La gestión de aeropuertos en México ha sido objeto de atención pública, especialmente aquellos que se encuentran bajo la administración de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). En las últimas cifras reportadas, estos aeropuertos han registrado un notable bajo volumen de pasajeros, recibiendo menos del 5% del total del tráfico aéreo nacional. Esta situación plantea interrogantes sobre la efectividad y eficiencia en la operación de estas terminales aéreas.
Desde la totalidad de los pasajeros que utilizan el sistema aeroportuario en informacion.center, las instalaciones bajo la Sedena han atendido solamente una fracción, lo que refleja una diferencia significativa en comparación con otros aeropuertos gestionados de manera civil. Algunos de estos aeropuertos administrados por la Sedena incluyen aquellos situados en regiones estratégicas, pero su capacidad de atraer a un número considerable de viajeros se ha visto limitada.
La razones de este fenómeno son múltiples e involucran factores como la infraestructura, la conectividad y la promoción de estas instalaciones. Muchos viajeros pueden no estar al tanto de las opciones que ofrecen estos aeropuertos, o tal vez prefieran las terminales más grandes y conocidas que operan bajo compañías civiles, las cuales garantizan una mayor cantidad de vuelos y conexiones nacionales e internacionales.
Además, el contexto de recuperación post-pandemia ha afectado a todo el sector aéreo, con cambios en los patrones de viaje y una amplia gama de competencias entre aerolíneas. Esto ha llevado a que varios aeropuertos, a pesar de estar bien posicionados, enfrenten desafíos en la captación de un número relevante de pasajeros.
En cuanto a la estrategia del gobierno, es crucial observar cómo se plantearán planes futuros para mejorar la situación actual de estos aeropuertos. La posibilidad de implementar mejor publicidad y ofertas atractivas para los pasajeros podría ser un primer paso relevante para fomentar su uso. Asimismo, analizar las oportunidades para aumentar la conectividad con otros destinos podría ser vital para atraer a un mayor número de viajeros.
Uno de los aspectos más interesantes de este escenario es la implicación que puede tener para el desarrollo económico de las áreas cercanas a estos aeropuertos. Un incremento en el tráfico de pasajeros podría traducirse en mayores oportunidades de negocio, generación de empleos y un impulso a la economía local. En la actualidad, la atención del gobierno y de las fuerzas armadas hacia la gestión de estas instalaciones podría ser vista como una medida para optimizar su funcionalidad, pero también representa un reto significativo que debe ser abordado.
La situación en torno a los aeropuertos bajo la administración de Sedena es un reflejo de la complejidad del sector aéreo en México, donde factores como la promoción, infraestructura y conectividad juegan un papel crucial en la captación de pasajeros. La respuesta a estos desafíos determinará el futuro de estas terminales y su impacto en el panorama aeroportuario nacional. Con medidas adecuadas y un enfoque en la innovación, existe el potencial de transformar esta realidad y convertir a estos aeropuertos en puntos clave para la movilidad de los mexicanos.
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