Entre 1993 y 1995, se llevó a cabo una significativa modernización en la planta Deer Park, tras la incorporación de Pemex como socio en su operación junto a Shell. Esta modernización permitió que la refinería pudiera procesar el crudo Maya, un hito que marcó el comienzo de una nueva etapa en su capacidad productiva. Para 2001, una expansión más ambiciosa elevó su capacidad de refinación de 280 mil a 340 mil barriles diarios, posicionándola como una de las refinerías más relevantes en el sector energético.
De acuerdo con el Reporte Anual de Pemex ante la SEC correspondiente a 2025, la planta Deer Park refinó un promedio diario de 261 mil barriles. Este volumen de producción no solo destaca la capacidad operativa de la refinería, sino que también refleja su eficiencia comparativa en el contexto actual. En contraste, la refinería Dos Bocas, considerada como un proyecto ícono de la administración actual, alcanzó en mayo una producción de 144 mil barriles diarios, lo que representa solo el 42 por ciento de su capacidad total.
El rendimiento de Deer Park se hace aún más notable al compararse con el desempeño de las refinerías en Estados Unidos. Un análisis de la Asociación Estadounidense de Fabricantes de Combustibles y Petroquímicos (AFPM) revela que las instalaciones en ese país operaron en 2022 a casi un 95 por ciento de su capacidad. Esto plantea un estándar elevado que subraya la necesidad de maximizar la eficiencia operativa en la industria de refinación.
La AFPM define la “tasa de reducción de capacidad” como el volumen mínimo que una refinería puede gestionar sin comprometer la seguridad operacional. Este volumen, en términos de utilización, se sitúa alrededor del 65 al 70 por ciento de la capacidad total, lo que enfatiza la importancia de optimizar la producción para no solo garantizar la seguridad, sino también la rentabilidad de las operaciones.
A medida que el sector energético sigue evolucionando, el desempeño de Deer Park y sus comparaciones con otras instalaciones como Dos Bocas son fundamentales para entender la dinámica de la industria de refinación en México y Estados Unidos. A medida que se buscan nuevas estrategias para mejorar la capacidad y eficiencia, los datos actuales se convierten en una guía esencial para el futuro de esta vital área del sector energético.
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