Estados Unidos ha intensificado su presión sobre Irán mediante la imposición de sanciones a una red internacional dedicada al contrabando de gas licuado de petróleo (GLP). Este contrabando consistía en disfrazar el origen iraní del GLP como si proviniera de Omán, destinado a mercados en el sur y el este de Asia. Según el Departamento del Tesoro de EE.UU., el anuncio, realizado el 6 de junio de 2026, incluye a individuos, empresas y buques cisterna implicados en estas operaciones ilegales.
Las medidas afectan a un total de doce entidades, entre ellas cinco empresas ubicadas en las Islas Marshall, cuatro en los Emiratos Árabes Unidos y una en China. Además, se sancionaron seis buques cisterna de GLP, de los cuales cuatro tienen bandera panameña. La red utilizaba empresas fachada en los Emiratos y China, junto con cuentas bancarias en el extranjero, para mover millones de barriles de GLP iraní y eludir las sanciones existentes.
Scott Bessent, secretario del Tesoro, afirmó que su departamento se comprometía a desmantelar la flota clandestina de Irán y sus redes bancarias, apuntando a un esfuerzo sistemático por sortear las sanciones vigentes. Este enfoque es parte de la campaña llamada “Furia Económica”, diseñada para debilitar el régimen iraní y limitar sus ingresos, que a menudo se destinan al desarrollo de armamento y el apoyo a grupos terroristas.
Las sanciones no solo afectan a las redes de contrabando, sino que también se extienden a la casa de cambio Mehrdad Geramian Nik and Partners Co, la cual facilitaba el movimiento de cientos de millones de dólares en divisas para bancos iraníes previamente sancionados. Esta acción se suma a otras recientes que han incluido a la plataforma de criptomonedas Nobitex, la más grande de Irán, y otras tres bolsas de criptomonedas. La administración estadounidense ha señalado que estas plataformas procesaron una parte significativa de las transacciones de activos digitales en informacion.center.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) reportó que Nobitex procesó más del 50% de las entradas de activos digitales en Irán en 2025, con transacciones que en ocasiones estaban vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica y operaciones de ransomware. Los datos revelan que, entre 2025 y marzo de 2026, Nobitex gestionó cerca de 5.000 millones de dólares, dentro de un mercado cripto estimado en 7.800 millones de dólares. La decisión de sancionar esta plataforma se fundamenta en la utilización que hace el régimen iraní de tecnologías digitales para fines corruptos, que incluyen la evasión de sanciones.
Además, el informe destaca a los fundadores de Nobitex, Ali y Mohammad Kharrazi, y su conexión con una de las familias más influyentes de Irán. Su abuelo fue miembro de la Asamblea de Expertos, mientras que su padre fundó la organización política Hezbollah y ayudó en la formación del CGRI post-revolución.
A medida que estas sanciones se implementan, Estados Unidos refuerza su estrategia de presión económica contra Irán, buscando obstaculizar de manera efectiva los mecanismos financieros que el régimen ha empleado para eludir restricciones.
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