Congresistas demócratas han solicitado urgentemente la renuncia del secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, tras acusaciones de mentir ante el Congreso y por su presunta colaboración en el encubrimiento de los crímenes de Jeffrey Epstein. Este reclamo se produjo en una reciente audiencia del Comité de Supervisión de la Cámara, donde Lutnick, un multimillonario y exejecutivo financiero, fue presentado por los legisladores como evasivo y fraudulentamente deshonesto.
Durante el interrogatorio, sus respuestas generaron una notable incredulidad. “Me siento muy cómoda al decir que Howard Lutnick es un mentiroso patológico que está facilitando el encubrimiento más atroz de la historia estadounidense”, expresó firmemente la congresista de Arizona, Yassamin Ansari. La inquietud aumentó cuando los opositores a Lutnick lo acusaron de contradecirse en sus declaraciones anteriores respecto a cuándo había roto lazos con Epstein.
Este escándalo no es nuevo en la agenda pública. Lutnick ha admitido que, a pesar de haber declarado en el pasado que nunca volvería a estar en presencia de Epstein, en 2012 visitó la isla privada del delincuente sexual en el Caribe junto a su familia. Esta revelación ha suscitado un sinfín de preguntas sobre la veracidad de su testimonio y, más crucialmente, si hay información atesorada que se oculta al público.
Los congresistas demócratas, entre ellos Ro Khanna, enfatizaron que las palabras de Lutnick plantean serias dudas acerca del manejo del caso Epstein por las autoridades. Los documentos del caso, recientemente publicados por el Departamento de Justicia, revelan más sobre el escabroso legado de Epstein, quien fue condenado en 2008 por delitos sexuales en un acuerdo cuestionable y que, en 2019, fue acusado de tráfico de menores antes de morir en su celda, un hecho relacionado formalmente como suicidio.
A pesar del clamor por su dimisión, Lutnick no ha sido acusado de ningún delito y ha optado por no hacer comentarios a la prensa. En contraste, el jefe republicano de la comisión investigadora, James Comer, defendió a Lutnick, describiéndolo como “muy cooperador” respecto a su relación con Epstein.
Este escándalo resuena en un contexto donde la búsqueda de justicia y transparencia sigue siendo un tema polarizador en la política estadounidense, poniendo de relieve las tensiones entre las distintas facciones del Congreso. La evolución de este caso podría tener repercusiones significativas tanto para los involucrados como para aquellos que buscan desenmascarar la compleja red de complicidades que rodean a figuras de poder en la sociedad.
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