La exportación de fresas frescas de México a Estados Unidos se encuentra actualmente bajo un escrutinio formal por una investigación de dumping, a raíz de una solicitud presentada por la asociación estadounidense Strawberry Growers for Fair Trade. Este organismo ha alegado que las fresas mexicanas están ingresando al mercado estadounidense a precios significativamente inferiores a su valor justo, lo que podría representar una competencia desleal para los productores locales.
Se anticipa que la resolución preliminar, que evaluará si empresas como Driscoll’s y Mainland han incurrido en prácticas de venta por debajo de sus costos, será dada a conocer a principios de junio. Sol Merino, secretaria general de Sindicatos Unidos con México Moderno (SUCOMM), expresó que tales acciones son parte de una estrategia más amplia que ha impactado negativamente no solo a las empresas, sino también a la planta productiva en México, resultando en la pérdida de empleo para muchos trabajadores.
Merino caracterizó esta situación como una “táctica proteccionista muy agresiva del gobierno americano” que intenta recuperar empleos a expensas de la producción en México. Según su perspectiva, hay un enfoque que va más allá de los aranceles tradicionales, utilizando litigios para presionar a sectores claves a cesar su producción en México y trasladarse a suelo estadounidense.
El Departamento de Comercio de Estados Unidos tiene prevista una determinación preliminar para el 29 de junio. Si la resolución es favorable para los peticionarios, los importadores de fresas mexicanas tendrían que pagar derechos antidumping que podrían alcanzar un alarmante 116.69% ad valorem. Esta situación recuerda a conflictos previos en los sectores del tomate y fabricantes de cajas de trailers, donde medidas similares provocaron disrupciones significativas.
El impacto en Tijuana y en la región podría ser severo, con estimaciones que sugieren la posible pérdida de entre 5,000 y 8,000 empleos en el sector manufacturero. Además, en San Quintín, cualquier imposición de tarifas o restricciones legales convertirá el cultivo en una opción no rentable de inmediato.
La resolución de este caso es crucial para la estabilidad laboral en los estados productores como Michoacán, Baja California, Guanajuato y Jalisco. Las acciones de dumping están amenazando la estabilidad de miles de familias que dependen de la industria de la fresa.
Por ello, Merino ha afirmado que buscarán la intervención de los agregados laborales de Estados Unidos que residen en México, para comunicar las repercusiones que una posible cuota arancelaria tendría sobre la cadena de suministro y el empleo. La situación se mantiene en desarrollo y su desenlace será un indicador clave para la relación comercial entre ambos países.
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