Claudia Zavala, consejera del Instituto Nacional Electoral (INE) durante nueve años, se despide en medio de una compleja realidad política y social en México. A sus 53 años y con una trayectoria marcada por desafíos, Zavala ha sido testigo de la evolución del sistema electoral, enfrentándose a embates que ponen en riesgo la autonomía institucional. Al dejar su cargo, ofrece un análisis que combina logros técnicos con una realidad política que presenta grietas en la infraestructura del INE.
Desde su llegada al organismo en 2017, Zavala ha luchado por salvaguardar la independencia electoral en un ambiente hostil, particularmente durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien ha sido un crítico agudo del INE. En sus declaraciones, Zavala destaca que aunque el INE ha resistido, lo ha hecho bajo constantes amenazas, tanto presupuestales como regulatorias. “Cuida cómo votas, porque si no le gusta al grupo en el poder, te vamos a perseguir”, advierte, señalando los peligros que enfrenta la independencia de los consejeros.
Durante su gestión, el INE se ha esmerado por asegurar los derechos político-electorales. Ha promovido la inclusión y la paridad, implementando métodos como los conteos rápidos durante elecciones, e incluso organizando procesos electorales en medio de la pandemia. Sin embargo, no todo ha sido positivo. La revocación de mandato, uno de los casos más controversiales, generó tensiones internas y una percepción de debilidad dentro del organismo.
Zavala asegura que, a pesar de algunos retrocesos, el INE mantiene su legitimidad y su deber de servir a la ciudadanía. Ella reconoce que la confianza hacia la institución ha visto altibajos, pero se sostiene en su trabajo diario. Aun así, advierte que las percepciones críticas acerca de decisiones internas han evidenciado la falta de comunicación y la horizontalidad en la toma de decisiones, lo que requiere atención en el futuro para asegurar la cohesión en el cuerpo colegiado.
En cuanto a los desafíos que el INE deberá enfrentar, Zavala menciona que las elecciones venideras, especialmente las del Poder Judicial, presentarán un reto logístico sin precedentes. Los múltiples modelos y reglas en juego podrían complicar el proceso. Reconoce que los recortes presupuestales han afectado las actividades del INE, especialmente en áreas educativas y de trabajo comunitario, lo que podría repercutir en la relación a largo plazo con la ciudadanía.
El sistema electoral mexicano, según Zavala, sigue siendo confiable. Aunque existen desconfianzas persistentes, la participación ciudadana en el conteo y verificación de resultados ayuda a sostener la certeza en los procesos. A su vez, destaca la necesidad de reformas específicas para este sistema, sugiriendo ajustes en los tiempos de campaña y mejoras en la fiscalización.
Al finalizar su mandato, Claudia Zavala anima a las nuevas consejerías a enfrentar los retos complejos que se avecinan, resaltando la importancia de un trabajo profesional y colegiado para materializar los derechos fundamentales de la ciudadanía.
El contexto actual, con una fecha de referencia del 5 de abril de 2026, sugiere que el INE se encuentra en un momento crucial, donde sus decisiones y acciones podrán definir no solo su futuro, sino el del sistema democrático en México.
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