Habitantes de los municipios de Pajapan, Tatahuicapan, y Mecayapan, junto con los pobladores del Puerto de Veracruz, se manifestaron el domingo 5 de abril de 2026 para exigir soluciones efectivas ante las serias afectaciones causadas por un derrame de hidrocarburo que ha impactado el Golfo de México desde el 2 de marzo de este año. La movilización, apodada “Marcha por el mar y la laguna”, congregó a pescadores, prestadores de servicios turísticos y comunidades indígenas, quienes alzaron la voz en defensa de su entorno y sus medios de vida.
Más de un centenar de personas recorrieron varios kilómetros desde la cabecera municipal de Pajapan hacia Playa Linda, una de las zonas más afectadas, portando pancartas y consignas. En su reclamo, hicieron hincapié en que las acciones de contención y limpieza implementadas por las autoridades han sido insuficientes. La situación se agrava con la continua aparición de residuos de crudo en las costas, lo que ha llevado a numerosas comunidades, especialmente las indígenas nahuas y nuntajiiyi, a enfrentar la vulneración de sus derechos a un medio ambiente sano, así como a la salud y al trabajo.
El derrame ha causado la paralización de actividades esenciales como la pesca y el turismo, perjudicando gravemente a decenas de familias. Un informe reciente ha indicado que hasta un mes después del incidente, las playas siguen contaminadas. Organizaciones locales han cuestionado la falta de transparencia respecto a las causas y la magnitud del derrame, describiéndolo como parte de un modelo que prioriza la explotación energética sobre la protección ambiental.
Durante la movilización, los manifestantes presentaron varias demandas concretas a las autoridades. Estas incluyeron la limpieza integral de playas y lagunas afectadas, un monitoreo constante ante la posible llegada de más hidrocarburo, y la exigencia de transparencia total sobre el origen y las consecuencias del derrame. También solicitaron la identificación y sanción de los responsables, así como apoyos económicos para pescadores y empresarios turísticos.
A pesar de que las autoridades han reportado avances en las labores de limpieza, los pobladores aseguran que los efectos del derrame persisten, exacerbados por factores climáticos que provocan el reingreso de crudo a las costas. Este mismo día, se convocó a otra marcha en el puerto de Veracruz, continuando así con las movilizaciones para mantener la presión social y buscar soluciones duraderas ante un desastre que sigue alterando su modo de vida.
Los manifestantes, a través de esta serie de acciones, se han propuesto no solo exigir justicia ambiental, sino establecer mecanismos de coordinación y vigilancia que garanticen la protección del Golfo de México y de sus habitantes en el futuro.
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