Cientos de personas de la zona oriente de la Ciudad de México se reunieron este sábado en el Balneario Olímpico de Pantitlán para celebrar el Sábado de Gloria. Desde primeras horas de la mañana, familias enteras tomaron las albercas, donde el agua se convirtió en el refugio principal ante las altas temperaturas.
El ambiente se tornó festivo y familiar; niños, niñas y adultos disfrutaron de juegos con pelotas inflables, flotadores y chorros de agua, mientras algunos optaron por relajarse en la piscina. Las risas y el bullicio de la jornada estaban presentes, creando un ambiente vibrante.
A su alrededor, sombrillas improvisadas, puestos de comida y áreas de descanso se llenaron de visitantes que alternaban entre chapuzones y pausas para comer o protegerse del sol. Algunos permanecieron al borde de la alberca, vigilando a los más pequeños, mientras otros exploraban cada rincón disponible para socializar.
Esta celebración del Sábado de Gloria destacó en espacios públicos como el balneario, donde el acceso asequible permite a las familias disfrutar de un día recreativo sin necesidad de salir de la ciudad. Entre juegos, risas y momentos de convivencia, el balneario se consolidó como uno de los puntos más concurridos para enfrentar la calorosa jornada.
Los participantes no solo se deleitaron con el agua, sino que también disfrutaron de la cálida atmósfera que caracterizó al evento, reflejando la tradición que da vida a este día festivo. A medida que las familias compartían momentos memorables, el Balneario Olímpico de Pantitlán se reafirmó como un destino ideal para conmemorar el Sábado de Gloria, ofreciendo una escapatoria refrescante y alegre en medio del bullicio citadino.
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