Los planes de Javier Aguirre al frente de la selección mexicana se están enredando conforme se acercan los partidos decisivos. A medida que aumenta la presión, las dudas sobre la alineación titular para el primer partido del Mundial son más evidentes. Las lesiones de varios futbolistas clave han complicado la preparación del equipo, obligando al estratega a considerar a jugadores con nacionalidades adicionales, muchos de los cuales han estado en el fútbol mexicano por años.
Actualmente, Aguirre cuenta con tres futbolistas naturalizados: Julián Quiñones, Álvaro Fidalgo y Germán Berterame. Quiñones, oriundo de Nariño, Colombia, ha demostrado su valía tras una década en el fútbol mexicano, acumulando seis títulos en clubes como Tigres, Atlas y América. En octubre de 2023, recibió convocatoria tanto de México como de Colombia, eligiendo representar al Tri. Su capacidad como goleador en Al Qadisiyah de Arabia Saudita y su experiencia en la Nations League y la Copa Oro han sido cruciales para el equipo.
Por su parte, Fidalgo, un canterano del Real Madrid, adquirió la nacionalidad mexicana este año tras un destacado paso por el Club América, donde se ganó el cariño de los aficionados y un tricampeonato en la Liga MX. Su actuación reciente contra Portugal ha reflejado su potencial, destacándose por su habilidad con el balón.
Sin embargo, la situación de Berterame es más incierta. El delantero, quien ha tenido un desempeño irregular desde su fichaje por el Inter de Miami, se enfrenta a críticas y expectativas crecientes, sobre todo tras desaprovechar oportunidades en el pasado. A pesar de haber anotado un gol en un amistoso frente a Bolivia, su falta de consistencia en el campo lo ha llevado a ser cuestionado por los aficionados, quienes han expresado su preferencia por otros jugadores, como Armando González, el actual goleador de las Chivas.
Entre los naturalizados históricos que han dejado huella en el fútbol mexicano, destaca Antonio Naelson, conocido como Sinha, quien llegó a México en 1998 y fue figura en el Toluca, así como Guillermo Franco, quien brilló en Monterrey y también representó a México en dos Copas del Mundo. Su camino ha servido de inspiración a otros jugadores argentinos, como Vicente Matías Vuoso y Gabriel Caballero, quienes también hicieron contribuciones notables a la selección.
A medida que Aguirre se prepara para un amistoso contra Bélgica, programado para el 30 de marzo, la presión de definir su lista final de 26 jugadores para el Mundial de junio no da tregua. La historia indica que la contribución de los futbolistas naturalizados ha sido limitada, excepto por algunos casos destacados. Sin embargo, con la oportunidad de demostrar su talento sobre el terreno, estos jugadores podrían ser la clave para revertir esa narrativa y ofrecer un nuevo rostro al equipo en el escenario mundial. La afición espera respuestas concretas y un rumbo claro mientras se intensifica la cuenta regresiva hacia el torneo.
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