Más de 700 toneladas de hidrocarburo han sido retiradas de las costas del Golfo de México en una intensa operación de limpieza, en respuesta a un significativo derrame que ha movilizado a diversas autoridades y organismos especializados. Este esfuerzo fue comunicado oficialmente el 28 de marzo de 2026 por la Secretaría de Marina, que destacó que las labores están en marcha y el derrame se encuentra bajo control operativo.
El trabajo conjunto involucra a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Secretaría de Energía, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, Petróleos Mexicanos y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente. Pese a su control, las autoridades reconocen que las investigaciones para determinar el origen del derrame continúan, abriendo múltiples líneas de indagación que apuntan a la posibilidad de que el contaminante provenga de un buque en la zona.
Con un despliegue de más de 3,000 elementos, 46 embarcaciones, 45 vehículos terrestres, siete aeronaves, drones y submarinos, la limpieza se ha llevado a cabo a lo largo de las costeras de Veracruz y Tamaulipas. Estas acciones han permitido atender de manera oportuna las zonas afectadas y progresar en la recuperación del entorno costero, abarcando 39 playas y más de 480 kilómetros de litoral, además de intervenciones en manglares y esteros. En altamar, se han recolectado 40 toneladas del contaminante para evitar su arribo a las costas.
Paralelamente, en la Sonda de Campeche, específicamente en el complejo Cantarell, se están efectuando trabajos de investigación y mitigación del hidrocarburo con tecnología avanzada para la inspección submarina. Este esfuerzo es crucial para abordar la situación desde su origen y controlar la dispersión del contaminante.
A medida que las labores de limpieza continúan y se intensifican, la vigilancia en la zona permanece constante ante la posibilidad de recales intermitentes de hidrocarburo. La coordinación interinstitucional ha sido un elemento clave en la respuesta a esta crisis ambiental, asegurando que las costas y ecosistemas de la región cuenten con la protección necesaria.
El impacto de este derrame resalta la importancia de mantener vigilantes sobre los recursos naturales y el compromiso con la preservación del medio ambiente. La situación sigue siendo monitoreada, y las autoridades se mantienen alertas ante cualquier eventualidad que pueda surgir mientras se procede a investigar los orígenes de este grave incidente. La ciudadanía es invitada a seguir de cerca los avances en la limpieza y a apoyar las iniciativas para proteger el invaluable patrimonio natural del Golfo de México.
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