La Cámara de Diputados se encuentra en la recta final para la aprobación del denominado “Plan B” de reforma electoral, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum. Los líderes de Morena, encabezados por Ricardo Monreal, han confirmado que la minuta enviada por el Senado ya fue asignada a comisiones en San Lázaro. La agenda muestra que el próximo 7 de abril se votará en la Comisión de Puntos Constitucionales y de Reforma Electoral, con la intención de llevar la decisión al Pleno el día 8, todo esto sin contratiempos anticipados.
Monreal ha expresado su optimismo sobre el respaldo de aliados en la cámara, como el Partido del Trabajo (PT) y el Verde Ecologista de México (PVEM), destacando que la reforma ha sido objeto de modificaciones en el Senado. En un esfuerzo por fortalecer las alianzas, el líder morenista ha estado en contacto con diversos líderes del PT para “cerrar heridas” y preservar la cohesión en el movimiento.
Un punto crítico en la reforma ha sido la modificación relacionada con la Revocación de Mandato, que fue objeto de cuestionamiento por parte de la mandataria. Sheinbaum señaló que la oposición a esta modificación carecía de argumentos sólidos, considerando que la iniciativa buscaba habilitar la realización de la revocación en el tercer año de gobierno, coincidiendo con las elecciones intermedias, o en otros momentos, siempre que se solicitara mediante un proceso de firmas ciudadanas. Sin embargo, este aspecto fue eliminado durante la discusión legislativa.
La presidenta criticó la decisión, sugiriendo que el temor sobre un posible impacto electoral del presidente en funciones puede haber influido en la postura de diversas fuerzas políticas. Aunque el Partido del Trabajo se apartó de la modificación, no fue el único en votar en contra, ya que otros partidos también se alinearon en la oposición.
A pesar de este traspié, la administración de Sheinbaum mantiene la intención de seguir abogando por reformas que fortalezcan la democracia participativa. La mandataria ha mencionado la posibilidad de impulsar futuras consultas ciudadanas a nivel municipal y estatal, así como el uso de herramientas electrónicas que faciliten la participación ciudadana.
La tensión política y los debates alrededor de esta reforma ponen de manifiesto la complejidad del panorama electoral en México, donde las decisiones legislativas no solo tienen implicaciones inmediatas, sino que también pueden influir en el futuro electoral del país. Con una fecha crucial a la vista, el desarrollo de estos eventos será seguido de cerca, marcando un momento decisivo para la democracia en México.
Actualización: Los datos expuestos corresponden a un reporte del 27 de marzo de 2026.
Esta nota contiene información de varias fuentes en cooperación con dichos medios de comunicación




























