El inicio de semana en México se presenta bastante inestable, según el último reporte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Una combinación de sistemas atmosféricos dará lugar a lluvias, tormentas eléctricas y, en algunas regiones, la posibilidad de granizadas, mientras que un ambiente caluroso se mantendrá en gran parte del país.
Para el lunes 23 de marzo, el SMN indica que una vaguada en altura, sumada a la humedad proveniente del océano Pacífico y del Golfo de México, generará chubascos y lluvias con descargas eléctricas especialmente en el occidente, centro, oriente y sur del país. Las precipitaciones más intensas se concentrarán en Puebla, Veracruz y Oaxaca, donde se anticipan lluvias fuertes, así como en la Ciudad de México, Estado de México, Morelos y Tlaxcala, donde se prevén chubascos. No se descarta la posibilidad de granizo, en particular en las zonas centrales.
A pesar de estas lluvias, el calor no cederá. El SMN advierte que una onda de calor persistirá en estados como Jalisco, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, donde las temperaturas máximas oscilarán entre 35 y 40 grados. En algunas áreas del norte y occidente, incluso podrían exceder los 40 grados.
El viento también jugará un papel importante, ya que se esperan rachas de hasta 60 km/h en el norte del país debido a un nuevo frente frío en aproximación. Este fenómeno contrastará con las temperaturas frías de la madrugada, que podrían descender hasta los -5 grados en regiones montañosas del centro y norte.
Hacia el martes 24 de marzo y en los días siguientes, la inestabilidad se mantendrá. La interacción de canales de baja presión, humedad y una vaga en altura seguirá proporcionando probabilidades de lluvias en gran parte del país. Puebla, Veracruz, Oaxaca y Chiapas continuarán enfrentando lluvias fuertes, mientras que el Valle de México experimentará chubascos. El calor intenso persistirá en el norte, occidente y sur.
El SMN alerta sobre los riesgos asociados a este clima variable. Las lluvias fuertes podrían aumentar los niveles de ríos y arroyos, generando encharcamientos e inundaciones en zonas bajas. Además, las rachas de viento podrían provocar la caída de árboles y otros objetos.
En la Ciudad de México, el inicio de semana se caracterizará por chubascos y lluvias intermitentes, con posibles tormentas eléctricas. Durante el día, se espera un ambiente templado, aunque se prevé un descenso de temperatura por la noche.
En resumen, esta semana presenta un clima cambiante y potencialmente peligroso en muchas partes de México, donde es fundamental estar atentos a las recomendaciones de las autoridades.
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