El año avanza, pero las finanzas personales sanas no siempre parecen seguir el mismo ritmo. Aunque enero ha sido tradicionalmente un mes complicado en términos financieros, la situación ha evolucionado. En México y gran parte de Latinoamérica, economistas han comenzado a hablar de un efecto de “arrastre trimestral”, donde los efectos negativos de los gastos ocasionados durante los primeros meses continúan sintiéndose incluso en marzo.
A medida que el primer trimestre de 2026 avanza, muchos hogares mexicanos todavía están lidiando con el impacto de la “cuesta de enero”. Esta sensación se agrava por una inflación persistente que lleva a un aumento en el costo de servicios básicos, dejando a las familias con una presión económica continua. Un estudio reciente revela que uno de cada cuatro mexicanos siente que el período de presión financiera se extiende más allá de enero, en gran parte debido al encarecimiento de diversos servicios.
Superar esta crisis financiera puede parecer un reto insuperable. Sin embargo, es importante reconocer que estos desajustes no son irreversibles. Con información adecuada, disciplina y decisiones estratégicas, es posible retomar el control sin comprometer la estabilidad financiera ni los objetivos de vida.
Los meses de febrero y marzo no son los únicos que traen consigo gastos pesados. Muchas facturas olvidadas suelen presentarse durante este tiempo. Por ejemplo, entre los desembolsos comunes están el pago de impuestos como el predial y la tenencia, así como las colegiaturas y materiales de diversos niveles educativos que se cobran a mitad del ciclo escolar.
Para ayudar a sortear este período, expertos financieros sugieren cuatro consejos:
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Crear un presupuesto realista: La falta de planificación es una de las principales causas de que la “cuesta tardía” afecte a tantos. Conocer detalladamente los gastos fijos mensuales permite determinar cuánto se puede ahorrar y cuánto debe apartarse para otros gastos. La regla básica es nunca gastar más de lo que se gana.
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Reducir gastos innecesarios: Pequeños gastos, conocidos como “gastos hormiga”, pueden acumularse y afectar al presupuesto familiar. Evitar comprar café fuera de casa o recurrir a agua embotellada puede generar ahorros significativos. Invertir en un purificador de agua, por ejemplo, no solo es más económico a largo plazo, sino que ayuda a gestionar mejor los gastos mensuales.
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Ser cauteloso con los préstamos: La desesperación puede llevar a muchos a adquirir deudas a largo plazo. Antes de solicitar un crédito, es crucial evaluar la capacidad de pago futura, ya que el estrés por deudas es una de las principales preocupaciones financieras en informacion.center.
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Practicar un consumo responsable: En un mundo hiperconectado, distinguir entre deseos e impulsos se vuelve esencial. Las redes sociales y el comercio electrónico hacen que lo aspiracional parezca urgente, aunque la mayoría de las compras no son realmente necesarias. Hacer una pausa antes de adquirir algo permite cuestionar su verdadero valor y optar por decisiones más conscientes.
Superar los obstáculos de marzo no es una tarea imposible. Se necesita más que recortes improvisados; es fundamental adoptar estrategias bien fundamentadas que no solo ahorren dinero, sino que también integren prácticas financieras más sostenibles en el estilo de vida. Cumplir con metas financieras no equivale a vivir en restricción constante, sino a tomar decisiones más inteligentes que mejoren la calidad de vida en el tiempo.
Actualización hasta 2026-03-21.
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