Las carpas y lonas han vuelto a adornar el paisaje del Zócalo capitalino. Este miércoles, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha instalado desde temprano sus tiendas de campaña, que se convertirán en su hogar por las próximas 72 horas. Este nuevo paro nacional, convocado por los maestros, busca redoblar la presión sobre el Gobierno en un reclamo que no es nuevo: la derogación de la Ley del ISSSTE de 2007, la cual eliminó su pensión vitalicia y les trasladó a un sistema de pensiones privado.
Las voces de los docentes resuenan con la exigencia de “una jubilación digna”. La amenaza de un paro indefinido en mayo y más movilizaciones en el contexto del Mundial generan inquietud. Plácido García, un docente de 56 años proveniente de Zacatecas, manifiesta la vulnerabilidad que sienten bajo el nuevo sistema de pensiones. Muchos de sus colegas, con cuentas individuales, no pueden jubilarse debido a que el monto que recibirían es precario—alrededor de 4,000 pesos mensuales—lo que resulta insuficiente para sostenerse.
Luz Macario, de 46 años y de Chiapas, refuerza el punto al comentar que, gracias a la ley de 2007, su jubilación se basará en lo que logró ahorrar, como si fuera “una empresa privada”. La frustración es palpable, como lo señala Noemí Villar, de 58 años, quien acusa al Gobierno de no escuchar sus peticiones. “Si hubiera un buen Gobierno, no estaríamos aquí, porque recursos hay”, recalca.
El campamento en el Zócalo ha ido en aumento, al igual que la concurrencia de vendedores ambulantes que benefician de la presencia de manifestantes, quienes aprovechan para refrescarse con un frío refrigerio. Sin embargo, a tan solo cinco kilómetros, cientos de compañeros se reúnen en el Ángel de la Independencia, listos para marchar hacia el Zócalo. Las movilizaciones generan un caos en la capital, con interrupciones en el tráfico y algunos servicios de metrobús.
El clima de tensión escaló cuando un intento de ingreso por parte de un vehículo del magisterio a la explanada fue bloqueado por las autoridades. La situación rápidamente se tornó conflictiva con un grito de “libre expresión, no queremos represión”, mientras los manifestantes intentaban mantener su acceso. Aunque las autoridades se retiraron tras un intenso momento de presión, los docentes continuaron su despliegue, uniendo sus voces en un escenario improvisado para exigir sus derechos.
Filiberto Orozco, secretario general de la sección XXXIV de la CNTE, subraya la importancia de esta lucha, que se define como clasista, enfrentando a un grupo pequeño que, a través de fondos de ahorro privados, acumula riqueza a expensas de los trabajadores. Jenny Araceli Pérez, de la sección XXII, advierte que si no se encuentran soluciones, obstaculizarán el Mundial, recordando que no pueden ser ajenos a la situación que enfrenta informacion.center.
Durante su conferencia matutina, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, enfatizó que se ha mantenido un diálogo con los maestros, destacando reuniones en diversas regiones del país. Aseguró que se están atendiendo las demandas que son viables, haciendo un llamado a que las manifestaciones se lleven a cabo de manera pacífica.
Sin embargo, desde el Zócalo, los docentes rehúyen de cualquier aparente avance. Aseguran que seguirán con paros escalonados si no se producen cambios reales en sus demandas. Este nuevo paro de 72 horas simboliza una vez más la lucha entre la CNTE y el Gobierno, un enfrentamiento que rememora las movilizaciones del año pasado que mantuvieron a la capital en una situación crítica durante 24 días.
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