En un notable giro de acontecimientos, ha transcurrido casi medio lustro desde que el reconocido actor Ryan Gosling se uniera a TAG Heuer como su embajador en el mundo del cine. A lo largo de estos años, Gosling ha lucido una variedad de relojes de la vasta colección moderna de la marca, así como piezas vintage que han captado la atención de los entusiastas de la relojería. Sin embargo, en la reciente serie de estrenos internacionales de su nueva película de ciencia ficción, Project Hail Mary, ha destacado un modelo que ha dejado una impresión imborrable.
Los aficionados a la historia de TAG Heuer conocen el fascinante legado de la marca, que se remonta a finales de los años 40. En aquel entonces, Abercrombie & Fitch, un afamado minorista de artículos al aire libre, se acercó a Heuer para diseñar un reloj con un indicador de mareas basado en la teoría solunar. Esta teoría permite rastrear la posición del sol, la luna y las mareas, ayudando así a determinar los momentos propicios para la caza y la pesca. Jack Heuer, entonces un joven entusiasta de la mecánica, colaboró con su profesor de física para desarrollar esta complicación, que se incorporó a un modelo llamado Solunar. Aunque este primer intento no logró el éxito esperado, la combinación de su funcionalidad con un cronógrafo dio lugar al Abercrombie & Fitch Seafarer, un reloj que marcó una época.
El Seafarer, emblemático en su clase, fue vendido también por Orvis y Heuer durante la década de los 70 y, a lo largo de los años, fue objeto de diversas evoluciones hasta su retirada final. No obstante, en 2024, TAG Heuer presentó una re-edición limitada de este icónico reloj, realizada en colaboración con Hodinkee. Este nuevo modelo, en una versión de 42 mm del moderno estuche “Glassbox” de Carrera, se asemeja a una fusión de estilos de los años 70 y principios del 2020, ofreciendo un mecanismo automático con una escala interna de 60 minutos y un vibrante indicador de mareas.
El éxito de esta edición limitada condujo a TAG Heuer a incorporar una versión no limitada del TAG Heuer Chronograph Seafarer a su colección permanente. En este nuevo modelo, se realizó un cambio sutil en la paleta de colores; el dial negro fue sustituido por un elegante tono crema con índices dorados, incorporando acentos azul menta que evocan la estética de los modelos vintage.
El reciente Seafarer no solo se distingue por su complicación única, sino que también simboliza una rica historia de colaboración entre el comercio estadounidense y la destreza suiza. Esta pieza, junto a otras joyas de los archivos de la marca, es un deleite para los amantes de la relojería vintage. En este contexto, la atención se centra en el reloj que Gosling lleva en su muñeca, dejando a los aficionados curiosos por sus futuras elecciones en el mundo de la alta relojería.
Este relato no solo celebra la herencia de TAG Heuer, sino que también ilustra cómo la historia de sus diseños perdura y resuena en el presente, capturando la imaginación de las nuevas generaciones.
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