El expresidente estadounidense Bill Clinton ha salido al paso de las polémicas fotos que se han vuelto virales, tomadas de los archivos del caso del delincuente sexual Jeffrey Epstein. En las imágenes, Clinton aparece en un jacuzzi y nadando en una piscina con una mujer cuyo rostro ha sido censurado, lo que ha generado un revuelo en los medios y entre el público.
La semana pasada, Clinton y su esposa, la exsecretaria de Estado Hillary Clinton, fueron interrogados por un comité del Congreso que investiga los asuntos relacionados con Epstein y su cómplice, Ghislaine Maxwell. Durante esta sesión, el expresidente, actualmente de 79 años, afirmó no tener conocimiento sobre las actividades delictivas de Epstein, quien fue encontrado muerto en una celda en Nueva York en 2019 mientras aguardaba su juicio por tráfico sexual.
Al ser cuestionado sobre las fotos, Clinton explicó que fueron tomadas en un hotel de Brunéi, país donde había sido invitado por el sultán para discutir una iniciativa sobre el sida respaldada por la Fundación Clinton. “Me invitó a quedarme allí y dijo: ‘Quiero que se quede en este hotel y espero que use la piscina’”, relató Clinton. Según sus palabras, disfrutó de un breve momento de relajación en el jacuzzi, comentando que, incluso, había un agente del Servicio Secreto cuidando la zona.
La identificación de la otra mujer en las fotos sigue siendo un misterio. Clinton confesó no saber quién era, pero supuso que formaba parte del grupo de personas que hicieron el viaje. Cuando se le preguntó directamente si tuvo “alguna actividad sexual” con ella, su respuesta fue un rotundo “No”. Por su parte, Hillary Clinton también aseguró no haber tenido relación alguna con Epstein y agregó que Bill había cortado lazos con el financista antes de que estallara el escándalo en 2008.
Durante su testimonio, Bill Clinton admitió haber volado varias veces en el jet privado de Epstein a principios de la década de 2000, aunque siempre en el contexto de su trabajo humanitario. Las audiencias se llevaron a cabo a puerta cerrada en la residencia de la pareja en Chappaqua, Nueva York, y el comité hizo públicas partes de estas grabaciones recientemente.
Es relevante recordar que tanto Bill Clinton como el expresidente Donald Trump figuran en los registros de Epstein, aunque ninguno de los dos ha enfrentado cargos formales. Clinton hizo hincapié en que Trump nunca le dio razones para sospechar de su involucramiento en actividades inapropiadas relacionadas con Epstein, lo que añade otra capa a una historia ya compleja.
Mientras Maxwell cumple una condena de 20 años por tráfico sexual de menores, las repercusiones del caso Epstein siguen reavivando debates y preocupaciones sobre el abuso de poder y el tráfico humano en la sociedad. La claridad en los hechos y la verdad sobre las conexiones entre estas figuras prominentes es algo que pareciera aún estar lejos de resolverse.
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