Los penetrantes ojos cafés de Fanny Martínez Zúñiga, una joven que desapareció el 22 de abril de 2025, han sido inmortalizados en una obra de arte que se erige como un potente recordatorio de la tragedia de las desapariciones en México. Esta pieza, creada por su hermano, Duek Glez, busca elevar la conciencia sobre el dolor de más de 130,000 personas que también han desaparecido en informacion.center.
La imagen de Fanny, rodeada de flores de colores vibrantes que emergen de su negra cabellera, contrasta con la seriedad de su situación, una mezcla de esperanza y desolación. A su alrededor, figuras con rostros anónimos representan a aquellos que también han sido olvidados por la sociedad. Según Duek, estas siluetas sin rostro simbolizan el desdén con el que a menudo se perciben las fichas de búsqueda, las cuales se convierten en rostros irreales para quienes no tienen un vínculo personal.
Debido a su propia experiencia con la desaparición de Fanny, Duek utiliza el arte no solo como medio de expresión, sino como un vehículo para el activismo. Con la ayuda de tecnología como los lentes Meta, planea dar identidad a estas figuras anónimas, dándoles el rostro y la historia de personas desaparecidas. “Hasta que no te pasa, no entiendes la magnitud del problema”, comenta, enfatizando la necesidad de hacer visible esta crisis que atraviesa de manera trágica a tantas familias.
Duek González, un artista urbano de 31 años, comenzó su andanza creativa con el grafiti a una edad temprana. En sus palabras, el arte ha sido un salvavidas en momentos de profunda tristeza, especialmente tras la desaparición de su hermana. “Me ha ayudado a estudiar, a sobrevivir y ahora es también un psicólogo que me ayuda a sacar un dolor que tengo adentro”, confiesa. La fortaleza de Duek, alimentada por la valentía de su madre, quien busca incansablemente a Fanny, lo ha guiado a transformar su dolor en arte y activismo.
El mural en Tláhuac, donde la mano de su madre sostiene un rosario con la imagen de Fanny, es un homenaje a la perseverancia. “Mi mamá es una guerrera completamente”, sostiene Duek, resaltando las dificultades que ha enfrentado su familia en la búsqueda. A lo largo de su vida, Fanny también había mostrado un profundo interés por el activismo social, algo que Duek ha continuado en su memoria.
La exposición titulada “Emergencia: Arte desde los márgenes”, que se llevará a cabo el 6 de febrero en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, no solo honrará la memoria de Fanny, sino también la trágica situación de muchos en México. La impotencia ante la inacción de las autoridades ha llevado a Duek a utilizar sus obras para hacer un llamado urgente a la sociedad, esperando que su arte despierte la conciencia colectiva sobre un problema que no debe ser ignorado.
En sus murales, Duek no solo plasma su propia desesperación, sino también un mensaje claro: la lucha por la justicia y la verdad debe continuar. A medida que los desafíos aumentan y el peligro se hace presente en su activismo, su compromiso es inquebrantable. “No nos van a silenciar”, afirma con determinación.
La historia de Fanny y el trabajo de su hermano se entrelazan en una narrativa de lucha, esperanza y resistencia. En un país donde la tragedia de las desapariciones se ha convertido en una normalidad desgarradora, la obra de Duek busca ofrecer un resquicio de luz, recordando a todos que detrás de cada rostro desaparecido hay una historia que merece ser contada.
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